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octubre 21, 2008

Disertación sobre el odio o el amor (Diálogos conmigo mismo)

- El odio y el amor son muy parecidos, al menos requieren más o menos la misma energía.

- Puede ser, pero el odio tiende a destruir, el amor a construir.

- Sí, a construir, pero destruyendo las estructuras de la vida, destruyendo las propias individualidades, dando por muerta a la soledad. No sé, la verdad, cual de los dos es más sano.

- Seguís siendo un extremista, no es para tanto, el amor es BONITO, el odio es FEO.

- Eso ya lo sé, pero, (y me voy a ir por las ramas) el odio se desata contra alguien, y tiende a liberarnos de esa opresión interna. El amor en cambio, no nos libera, la independencia que se vislumbra es la separación, y esta es dolorosa, al revés del desahogo que nos da el odio.

- Puede ser que como teoría suene bonita, pero considero al odio dañino.

- Sí, pero el odio puede descargarse en furia, en venganza, en asesinato o lo que sea. El amor a una mujer, se descarga en orgasmos y después, todo son palabras.

- ¿Qué?

- Que una buena venganza, una pelea, se guarda en la memoria mejor que un buen amor.

- ¿Te parece?

- No sé, medito en voz alta. A ver si encasillo un poco. En lo que a mí respecta, mis momentos de furia los tengo guardados como sensaciones, en cambio, los amores, solo son historias.

- Seguís siendo contradictorio. El amor se guarda también como sensaciones agradables, como momentos maravillosos.

- Como quieras, pero, a diferencia del odio descargado, si uno ya no está enamorado de la persona a la que recuerda, la sensación deja de existir.

- Yo guardo mis amores de una manera linda, como lo que fueron.

- ¿Y los odios?

- Prefiero pasarlos al olvido.

- ¿No te los acordás?

- Mucho menos que los amores.

- Vos, debés ser mejor persona que yo.

- Nunca estuvo eso en duda, yo siempre fui el más bueno.

Cruz J. Saubidet®

junio 03, 2008

Cuando la mente es un papel blanco (diálogos conmigo mismo)

Cuando la mente es un papel blanco, los pensamientos coherentes se posan en los bordes y no se animan a alojarse sobre él.

Solo se asientan pequeñeces sin sentido y una cantidad de recuerdos que de imperceptibles nomás, suelen aparecer y retirarse si dejar resquicios de que allí estuvieron.

Son recuerdos que algo los trae, algo que no sé que es. No son olores, esos son otros recuerdos, creo que los acerca la distancia en tiempo y espacio.

Es una lástima que el cerebro no cuente con coordenadas cartesianas y de esa manera pidiésemos buscar en el punto (4, -3) las personas que queríamos en junio del 94 y en el (6, - 9) nuestras simpatías del segundo año de agronomía.

Es inútil buscar los recuerdos siguiendo un orden estructural; ellos están, todos, pero el disparador para traerlos no suele estar en nuestras manos.

Me dirán que existe la hipnosis o los psicólogos y yo contestaré: que me importa.

-¡Saubidet! Tanto tiempo que no nos veíamos, así y todo, compruebo con tristeza que sus pensamientos siguen obsoletos.

-Para usted, yo creo que todo lleva a algún lugar.

-Esto podría ir a la papelera de reciclaje.

-No sea agresivo, ¿Qué necesidad de plantearme cosas interesantes si no puedo con mi cabeza?

-Al menos debería tratar, mire que hay temas de sobra como para ponerse a pensar en papeles en blanco llenos de recuerdos.
-Es cierto, pero esos recuerdos pueden llenar algunos agujeros del alma que no lograría llenar con otra cosa.
-No coincido, creo que el problema es su cabeza ociosa, ¡mire que hay temas de todos los colores!

-También es posible que necesite una guía, a veces el azar no ayuda.

-Le doy una mano: Hábleme de la crisis del campo en Argentina.

-Ya escribí sobre eso por ahí abajo, sabe que estuve leyendo un libro de Eloy Martínez que se llama el “cantor de tango”. Más allá de la historia, me sirvió para traer a mi memoria la crisis argentina del 2001/2002. Me llenó de tristeza, porque toda esa gente llena de emoción por aquellos días, dejaron que la historia los pasara por encima, incluso votaron a una señora que no les propuso nada en la campaña.

-No me amargue a mí también, ¿Qué me dice del precio del petróleo?

-Sin lugar a dudas, EEUU está tramando algo, es una locura demasiado bien pensada. ¿Cómo le echan la culpa a Arabia o a los países de ka OPEP si casi todas las petroleras son yanquis? ¿Que están urdiendo? 4,25 el galón de nafta es una locura, le quitan a uno las ganas viajar.

- Las primarias demócratas están llegando a su fin.

-Otro tema extraño, más que una interna es un experimento sociológico sobre la tolerancia norteamericana. Hombre negro – mujer blanca. Se ve que ninguna de las dos opciones cuadra mucho. Personalmente, Hillary no me caía del todo mal, pero la campaña fue tan repugnante que no puedo verla ni en fotos. Obama quien sabe, signifique algún cambio, doña Clinton está contaminada en un 100%.

-Vio, encaminando las ideas puede pensar con claridad.

-No se confunda, nada de lo que dije está meditado, usted me apuró y yo dije, pero nada está elaborado.

-Así debe ser, Saubidet, ahora me voy y lo dejo tratando de llenar su hoja en blanco de recuerdos que de nada le servirán.

-Siempre tan amable usted, le agradezco por sacarme unos minutos de mi encierro.

Cruz J. Saubidet®

diciembre 18, 2007

La oferta del primer mundo no parece ser tan buena. (Diálogos conmigo mismo)

El los últimos años, muchos países han rehusado a ella y buscaron la forma de una esperanza diferente.
Esto, psicológicamente, responde a una autodefensa ante la imposibilidad de acceder a un nivel superior. O quizás a otra cosa.
-¿Otra cosa? Se da cuenta que para hablar de esto, debería tener, al menos, un pequeño detalle de los “otra cosa”.
-Si, pero yo ya no escribo sobre política, lo mío es la ficción pura.
-Con más razón, con la ficción podría al menos inventarme algo.
-Pero es un tema serio como para inventar. Mire si digo: “Países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina; utilizan su desprecio al capitalismo porque saben que nunca llegarán a tener democracias serias”
-¿Cuál es el problema?
-Que es muy posible que esté equivocado. Porque de alguna manera, esos países tienen la tendencia de glorificar a sus líderes y darles “banderas verdes” para tomar todo tipo de decisiones. Eso no es democracia. Incluso, todo me hace suponer, que los ciudadanos no quieren la democracia.
-Yo creo que sí, pero las instituciones creadas por cada uno, están establecidas para centralizar el poder.
-¡Eso es a propósito!, no hay excusas a esta altura del partido. Si gobernaban los oligarcas era porque tenían el poder financiero, si los socialistas mandan es porque tienen el poder del pueblo. Pero al fin de cuentas, el poder es uno solo y pareciera ser que enceguece a quien lo maneja.
-Yo tengo esperanzas, considero que alguna vez las cosas van a salir bien.
-Ojalá, pero no se haga muchas ilusiones. Mientras haya pobres a raudales, estos (y su voto) van a ser manejados en función de la centralización del poder.
-Pero pueden levantarse.
-Mire Venezuela, supuestamente es el socialismo siglo XXI, erigido por las masas populares. ¿Y que lograron? Colocar a un señor un poco impresentable que no ha solucionado la pobreza, que decide por todos como un rey y que gasta muchas energías en mantenerse en el poder.
-Lo votó el 60% de la gente, por algo será.
-También Cristina Fernández fue votada por millones, incluso sin presentar propuesta alguna de gobierno. Eso me asegura que las masas populares son maleables tanto por la izquierda como por la derecha.
-¿No es preferible que el ojo esté puesto en derechos humanos, educación, ancianidad, salud?
-Eso es maravilloso, pero está comprobado que la izquierda y la derecha están empatadas en resultados. Y no es un empate decoroso. ¿No le parece que todos los gobiernos, sin importar el color, están obligados a generar el bienestar de sus habitantes?
-Desde ya.
-Es lo que digo, si no lo consiguen, es de puro “hijos de puta” que son, no hay excusas.
-¡Extremista!
-Por eso escribo ficción. Más vale vaya a leer mi novela ON-LINE y no me meta en terrenos políticos.

Cruz J. Saubidet®


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mayo 31, 2007

Un coleccionista frustrado (Diálogos conmigo mismo)

Por razones incomprensibles para un despojado como yo, muchísima gente ocupa su tiempo en el arte de coleccionar elementos de todo tipo y color.
En concordancia con su poder adquisitivo (o no en casos patológicos), el ser humano a lo largo de los años se ha dedicado a recopilar una enorme cantidad de cosas en función de satisfacer un ansia acaparadora o quizás por lisa y llana fanfarronería.
Desde estampillas postales hasta autos lujosos pasando por juguetes, trenes a escala, libros antiguos, billetes de todos los países, pasajes de avión, colectivo o subterráneo, ollas y sartenes, obras de arte, descubrimientos arqueológicos, fotos de paisajes o de mujeres desnudas, tapas de gaseosas, latas de galletitas, velas, fósforos, mates, cuchillos, discos, perfumes, pelucas, trofeos, etiquetas de cigarrillos, etc.; todo lo que pueda ser juntado, guardado, cuidado y mostrado es digno de alguna colección.
Y no solo las personas, las instituciones coleccionan sus logros en forma de placas recordatorias o trofeos conquistados y los países compilan en sus páginas de historia (o en sus territorios) una buena recopilación de triunfos y conquistas por sobre otros.

Yo carezco de paciencia y por eso mi mente no está preparada para esperar la llegada de nuevos elementos a reunir en un grupo homogéneo.

-Parece que venimos sin muchas ideas Saubidet, mire que ponerse a escribir sobre colecciones justamente usted.
-¿Cuál es el problema? Puedo hacerlo, lo que no puedo es hacer empatía con los coleccionistas.
-¿Nunca coleccionó alguna cosita?
-Una vez, de chico, empecé una colección de etiquetas de cigarrillos, pero al segundo día me aburrí de caminar las calles juntando paquetes, peor aún, descubrí que de esa manera nunca iba a lograr las difíciles, esas que decían “made in USA”, así que abandoné.
-¿No tiene nada guardado de su paso por este mundo?
-Me queda mi hija, pero no existen pruebas de mi paso por el colegio, ni apuntes de la universidad, ni siquiera tengo muchas fotos de amigos o chicas que desvelaron mis días.
-Podría empezar como Umberto Eco, a juntar escritos con un tema referencial como la niebla.
-Me aburre, muchas veces cuando cierro un libro pienso en transcribir algo, pero el tiempo destruye la idea.
-O sea que usted es vago, coleccione algo, como aquel conocido nuestro que juntaba imágenes de clítoris, ¿se acuerda? Esa sí que era una buena colección, las cosas que descubrimos del sexo con esas fotos escondidas.
-También recuerdo al médico kenyano que coleccionaba en tarritos de vidrio los clítoris que extirpaba cada día.
-No me invente, no creo que exista alguien así.
-Usted no se imagine, absolutamente todo, cualquier pavada que exista, va a encontrar alguien dispuesto a coleccionarla.
-Y
ebay para conectar a los fanáticos.
-En muchos casos, la llegada de la Internet y la accesibilidad a todo y a todos, le quitó heroísmo al hecho de encontrar nuevos elementos de colección. Nuestro amigo, recuerda, cuando Internet comenzó a mostrar clítoris a diestra y siniestra, perdió el entusiasmo y no estoy seguro que siga juntando las fotitos.
-Pero al menos en la cabeza debe guardar una colección de recuerdos.
-Eso sí, incluso en la computadora también guardo muchos escritos, pero tanto el cerebro como el disco de la PC pueden sorprenderme una mañana y aparecer en blanco, puedo hacer back up de la PC, pero no del cerebro.
-Ya lo van a inventar, no se preocupe.
-Si el cerebro tuviese un buscador podría ordenar y coleccionar los recuerdos, un día coleccionaría todos los asados y guitarreadas con amigos, otro los amores que hicieron cosquillas en el pecho, otro las charlas de madrugada con el mate en la mano, otro las mejores frases de mi hija, otro los paisajes fabulosos, otro las mejores escenas sexuales de mi vida y así podría seguir hasta mañana.
-¿Por qué no lo hace? Ordene todo eso y escríbalo.
-Ya le dije, mi memoria es desordenada y tengo que escribir de otras cosas, aunque si se fija bien, es posible que entre tanta ficción encuentre algún pedacito de mis colecciones.

Cruz J. Saubidet®

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marzo 12, 2007

Ecología moderna y teorías sin sentido.

No me gusta hablar de ecología por dos motivos, sé poco acerca del tema y me aburren los manifestantes ecologistas. Sin embargo, mi súper yo, al que llamo “Merele” por razones que no vienen al caso, suele despertarse con ínfulas ecologistas y me transmite elementos estremecedores al respecto.
Al igual que muchos, yo pienso que la mayoría de las organizaciones ecologistas no cumplen un rol importante en el mundo de estos días. La razón es simple, apuntan el chorro para lugares incorrectos o bien no logran llegar a las personas con las posibilidades de realizar los cambios.
Así y todo no me parece mal separar la basura ni tirar las pilas usadas en lugares habilitados al respecto, pero, ese granito de arena se verá tapado de médanos oscuros producidos por empresarios y gobiernos faltos de decisión a futuro.
Sí pero no, diría mi yo llamado Merele, la solución a los problemas ecológicos no está en las ideas de Greenpeace, allá ellos sacando dinero a la gente para hacerla sentir que contribuye a algo, allá la gente común que considera que ser ecologista el políticamente correcto y que pagando la cuota ayudan al mundo.

Anoche al acostarme apareció Merele con un ímpetu desconocido, suele agarrarme medio dormido como para que no lo refute demasiado y, como a un loco, me insufla ideas faltas de sentido. En general no le presto atención, pero anoche me ofreció un par de elementos que si bien son faltos de lógica y pragmatismo, me parecieron menos locos que otros.
Más o menos me decía esto, debo traducirlo un poco porque a veces me habla en inglés o griego o usa lenguaje de señas, pero como somos una sola cosa logro entenderlo:

“Las grandes ciudades no deberían consumir ningún tipo de producto robado a la naturaleza y que no lleve consigo un proceso de producción, en lo posible costoso”

No está mal, justo ahora hablan de los problemas de reservas de peces, no podrían consumirse peces, ni talar bosques naturales para producir muebles o papel, ni comprar frutas o hierbas silvestres en los supermercados, ni comerciar productos de marfil ni tomar agua mineral de manantiales, ni cremas de algas, etc. Por mí no hay problema, dije, me gusta la idea porque no es extremista, si quieren pescado vayan a un pueblito portuario y si quieren agüita pura y fresca vayan y caminen por la montaña, que un poco de ejercicio no les vendrá mal.

La segunda idea era un poco más excéntrica, no por eso menos interesante:

“El petróleo es el combustible de la tierra” Hasta ahí bien, no sonaba muy loco, el petróleo es el combustible que mueve casi todo lo que gira en esta tierra, pero no, Merele no suele ser simple:

“El petróleo es el elemento que hace mover al planeta Tierra, es el combustible que permite a muestro mundo no solo girar sobre su eje sino también mantener fríos los cascos polares y calientes los trópicos, el sol ayuda, desde ya, pero es el petróleo el que circula por entre las capas teutónicas y permite que el planeta funciones de forma correcta. El calentamiento de los glaciares se debe a la falta de combustible del planeta, la chatura de los polos es la causante de que se haya vaciado primero esa parte, pero en los próximos cuarenta o cincuenta años se sentirá en otras latitudes y los efectos serán desastrosos. Cuando quede muy poco, notaremos que los días comenzarán a durar 25, 26, 27, 30 horas, la velocidad decrecerá hasta que el mundo deje de girar y en ese momento tendrán iguales problemas los que queden de un lado u otro de la luz del sol”

Le pregunté que tipo de asidero científico tenía la teoría, pero ya se había ido, dejándome la sensación amarga de que su teoría era carente de toda validez. Pero hoy me desperté con la idea fresca aún y decidí escribirla al menos para que quede asentado, si llegara a pasar algo de eso, que Merele y yo les avisamos con tiempo.

Cruz J. Saubidet®

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febrero 15, 2007

Diálogo sobre sexo, virginidad, machismo y culpas.

Este diálogo surgió en un ómnibus de larga distancia, teníamos 18 años entonces y no sabíamos mucho de la vida, pero queríamos aprender.

CJS:-Lo que pasa es que somos un producto, lo queramos o no, de la educación jesuita, los forros estos, nos han creado una gran facilidad para la culpa, incluso nos sentimos culpables de situaciones que no lo merecen.
EL LOCO:-Tal vez.
CJS:-A ver ¿por qué no cogemos con todas nuestras novias o al menos nos da tanto trabajo?
EL LOCO:-Porque ellas no quieren entregarse, no quieren perder su virginidad.
CJS:-¿Qué no van a querer? Desde que se agarran la primera calentura y se les moja un poquito, lo único que quieren es que se la metan, como nosotros clavarla.
EL FILÓSOFO:-Tal vez, pero tienen muchas represiones que se lo impiden, no te olvides de los padres, la religión.
CJS:-Disculpame, ¡nosotros también!, Hace años que nos vienen diciendo que la paja y las relaciones prematrimoniales son un pecado. Pero no hacemos caso, salvo contadas e improbables excepciones, todos nos hacemos la paja y ninguno se plantea llegar virgen al matrimonio.
EL LOCO:-O sea que los hombres le damos menos bola a las represiones que las minas.
CJS:-O sea que los hombres le damos menos bola a las represiones.

FERNANDA, una chica mendocina, se acercó y se sentó a mi lado.
FERNANDA: -¿De que hablan? Preguntó.
CJS:-De sexo y represiones, nos viene bien que estés. ¿Nos explicás en que consisten las represiones femeninas y por que razón su virginidad es más importante que la nuestra?
FERNANDA: -No sé, ¡fue hace tanto!
EL LOCO:-¿A que edad?

FERNANDA:-diecisiete, un primero de enero.
CJS:-¿Y cuanto tiempo de calentura te aguantaste?
FERNANDA:-Desde la primera vez que me apoyaron el que te dije por los alrededores de la que te dije. Los primeros besos de lengua, tendría quince.
CJS:-¿Y por que tardaste dos años en fifar?
FERNANDA:-Miedo.

EL FILÓSOFO:-¿Miedo a que? Leer completo.........

Cruz J. Saubidet®


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junio 25, 2006

Sobre Muerte y Mujeres (Diálogos conmigo mismo)- REPUBL-


La muerte se agazapa, cada tanto, tras las cortinas del vecino. Sabemos que anda cerca, no es el olor ni el temor, es una mezcla de seguridad e incertidumbre, ya que percibimos su vecindad pero como está difusa en la semioscuridad del telón necesitamos pensar que se trata de otra cosa.
La muerte llega pronto, si lo supiéramos a conciencia ocuparíamos nuestro tiempo de cosas importantes y nos cansaríamos más en pos de ser felices. Pero claro, cuando la veamos cerca tal vez el cuerpo ya no nos de la mano necesaria para los requerimientos espirituales.
La muerte tiene la maldita costumbre de encontrarnos en falta con el difunto.
La muerte carece de empatía. ¿Cómo ponernos en el lugar de un muerto?
La muerte le llega pronto a nuestros abuelos, en lo posible al poco tiempo de hacernos amigos, o bien, en medio de un enfriamiento de la relación. ¡Y no le llega nunca a aquellos viejos de mierda que no saludan y demoran media hora en subir o bajar del ascensor!
Nuestro amigo encuentra la muerte sin siquiera habernos contado que la buscaba hacía tiempo. ¿Y si fueron nuestras charlas las que lo terminaron de convencer? Nunca lo sabremos.
La muerte a veces sorprende, y eso duele, lo inesperado, el riesgo que no parecía tal cosa y lo era, el viaje de placer transformado en tragedia, el auto que se subió a la vereda y atropelló a un transeúnte, la anestesia errónea en una operación sencilla, el pozo sin tapa, el golpe en la nuca luego de un tropezón, el disparo de un asaltante pasado de droga, etc. etc. etc.
La vida misma es una parábola donde el temor a la muerte se acerca para luego alejarse en los años de madurez. ¿Dónde está el foco de la parábola? ¿En que momento nuestro concepto de omnipotencia llega a su punto de menor temor a la muerte?
¡Quien lo supiera y me avisara! Creo que estoy todavía en la etapa de perdida de miedo, supongo que el foco se dará en cuanto me diga: Cruz, empezá a cuidarte que querés vivir.
-A la mierda ¡Cómo vinimos hoy!
-No estoy de humor para que me hinche demasiado las bolas.
-Ya me di cuenta, no se preocupe. ¿A que viene todo este tema de la muerte? ¿Está enfermo?
-No creo, o al menos no mucho. Me afectaron algunos acontecimientos informativos, pero establezco como base el hecho de haber soñado con mi abuela.
-Mire usted, que le puedo decir, aleje la muerte de aquí.
-Mejor la alejamos y hablamos de otra cosa. Anoche vi por primera vez(tal vez última) “The bachelor”.
-Ah, el del tipo que se levanta como 25 minas y se las empoma a todas.
-Algo así, el muchacho en cuestión debe elegir entre 13 jóvenes casaderas (originalmente son 25, pero a la media hora debe echar a 12) a la mujer con la que se presentaría ante el altar.
-¡Yo quiero ir! Sabe lo que sería, hay que probar a todas.
-No se haga ilusiones, hay que ser “Handsome & Professional” y usted no es ninguna de las dos cosas. Aparte yanqui, no se olvide que su inglés deja bastante que desear.
-No sea agresivo. Debe haber una versión latina.
-La hubo un año atrás,se llamaba "el príncipe azul" o algo así. También a la inversa, una joven dominicana debía optar entre 25 ¿apuestos? muchachos latinos. Pero no fueron propuestas exitosas .
-¡Usted siempre desprestigiando a la comunidad latina!
-¿Cómo desprestigiar a otra si es a la única que al menos le entiendo lo que habla?
-O sea que critica de ignorante.
-Llámelo como quiera. Pero le aseguro que daba un poquito de vergüenza ajena. La estupidez en otro idioma vaya y pase, pero en español la siento como algo personal.
-¿Tan malo era?
-Definitivamente sí, era horrible, de mal gusto. ¿Por qué las mujeres latinas tienen que “engatecerse” para sentirse bellas?
-¿Engatecerse? ¡Nuevo vocabulario saubideteano!
-Significa mal gusto, exuberancia, aspecto casquivano, rameril, ropa ordinaria y ajustada, etc.
-Se ve que el gusto latino prima esas condiciones sobre otras.
-¿Yo no soy latino acaso? Yo acepto que me atrae cierta exuberancia, pechos prominentes, colas carnosas, pero después hay que decir la frase “mamá te presento a mi novia” y, quizá peco de anticuado o snob, prefiero una mujer bien vestida que una con ropa ajustada y colorinche. Me gusta que la mujer camine con suavidad y de ninguna manera soportaría convivir con una dama gritona.
-Resultó medio “finoli” usted al final. ¡Cómo no le van a gustar esas mujeres!
-Me gustan, claro que sí, pero prefiero las otras. A demás me gusta la mujer inteligente, con cierta cultura y sentido común.
-Está bien, pero en lo profundo de su ser no le gustaría estar ahí, rodeado de bellezas dispuestas a todo por tenerlo entre las piernas.
-Supongo que sí, aunque no se olvide que hay que conversarles también.
-Siempre un tiene “aunque”. “Déjese de joder”
-Vio que tengo razón, ni siquiera en tema mujeres coincidimos, usted siempre “hablemos de minas, hablemos de minas” hoy le cambié la muerte por las minas y tampoco llegamos a un punto de concordancia.
-Mejor así Saubidet. ¿De que escribiríamos entonces?


Cruz J. Saubidet®

junio 23, 2006

La competencia y yo (Diálogos conmigo mismo) -REPUBL-


Todo es competencia, competencia atroz y casi siempre desleal. Digo desleal porque no existe la bondad en la competencia, el hecho de competir trae implícita la necesidad que otro sea vencido y por lo tanto menos feliz que uno.
Yo siempre competí, creo creer que es algo ecuánime a todos los humanos, pero suelo cruzarme con personas que parecen no poseer esa necesidad de superar a los demás.
Competir es lo que nos enseñan desde pequeños, “ganes o pierdas, lo importante es competir”. Mentira grande como una casa.
Perder duele más o menos según lo que esté en juego, pero siempre duele, siempre deja ese sabor amargo que solo se combate con un triunfo en la revancha.
-¿En que anda compitiendo ahora Saubidet?
-Estoy en etapa de revanchas y en algunos primeros encuentros.
-¿Se puede saber en qué?
-Para empezar, estoy compitiendo con usted a ser un respondón inteligente, supongo que es una revancha pues no siempre logro satisfacer mis deseos de respuesta.
-Usted sigue loco, dicen que en Salta apareció una virgen nueva y le dio un poder a una mujer que si te toca te desmayás, pero te despertás bastante acomodado.
-Mucho no creo en eso, aparte estoy un poco lejos de Argentina como para visitar a la doña.
-Ver para creer digo yo. Cielo, infierno, purgatorio parecen no ser suficientes.
-Veo que anduvo por Salta o al menos se pasó de Víctor Sueiro.
-¿Por qué me ataca Saubidet? Lo que pasa es que anoche vi “Constantine” y quedé medio meditabundo sabe.
-Debería meditar sobre mejores formas de perder el tiempo.
-Hábleme de la competencia entonces.
-De niño, yo debía competir por alguna caricia.
-¡Se viene la cursilería!
-¡Váyase a cagar! Si me toma el pelo no le cuento.
-Disculpe Cruz, cuente que me va a hacer llorar.
-Usted sabe como es el tema de las caricias en las familias numerosas, hay que esperar tal vez por meses la ocasión de recibir alguna.
-Es verdad.
-Creo que esa fue mi primera forma de competencia, con mis hermanas, por caricias maternas.
-¿Y como le fue?
-¡Pa lor to! Vio que yo no sé pedir, mis hermanas me ganaron siempre.
-¡Queselevaser! ¿Hasta que punto lo afectó esa carencia?
-¡No seamos pelotudos! Estamos hablando de la competencia. Mientras fui creciendo empecé a competir por otras cosas. Deportes, habilidades manuales, oratoria, amistades, etc. ¿Sabe en la única que gané? En aguantar la respiración bajo el agua.
-Me va a hacer llorar si sigue contándome esas cosas.
-No se me amargue. En la adolescencia surgieron nuevas competencias que me siguieron maltratando. Dejando de lado los deportes, procuré ser un tipo inteligente y de conversación profunda. No lo logré tampoco, mis amigos eran más profundos e inteligentes que yo y, sabe una cosa, solía dormirme durante esas charlas eternas que compartían.
-Pero Saubidet, que mal le ha ido en la vida.
-No se crea, esos amigos con los cuales no podía conversar, de alguna manera y por alguna causa seguían buscándome, por lo tanto yo salía triunfante en la competencia por ser el amigo con menos inquietudes.
-¿Y con las mujeres?
-Otro tema, mis amigos tenían novias y yo no, las mujeres no me hacían caso, o al menos yo no me daba cuenta del interés que me mostraban. Aunque fui el primero del grupo que debutó. No quiero dar detalles de mi iniciadora, pero el tema era la primera vez y yo gané.
-¡Lo felicito!
-Gracias. Como estudiante también gane la competencia de superar todo el colegio secundario sin estudiar. No es chiste, nunca estudié. Tampoco obedecí y sigo invicto en sumisión. No estoy genéticamente preparado para ser guiado y/o mandado por otra persona. Lo digo con orgullo y un poco de melancolía ya que de haber obedecido en ciertas ocasiones mi presente sería distinto.
-Veníamos bien y ya se me amarga...
-No se preocupe, estoy bien. Pasaron los años y continué compitiendo. Fui en más jodido del barrio, el mejor arruinador de chistes, en novio más desinteresado, el amigo más olvidadizo, el hijo más desagradecido, el hermano menos compañero.
-¡Usted fue una basura!
-Dependiendo de los parámetros. Recién me socialicé un poco a los 25 años, aunque seguí siendo un poco “sorete”, fui una persona medianamente “querida”.
Después me casé y por un tiempo dejé de competir, hasta que nació mi hija y mi amor y orgullo de padre me obligaron a hacerla competir. Así ella fue la más bonita, la más inteligente, la más cariñosa y yo, por supuesto, el mejor padre del mundo.
-Diga lo que diga, mi hija es más linda.
-¡No podemos comparar! Evite por favor pasar vergüenza.
Cuando me fui transformando en un hombre asentado y de bigote tupido, la competencia siguió guiando mis pasos, aunque le debo comentar que muchas veces suelo ocultar mi soberbia con humildad.
-¿Y en que compite ahora?
-Le digo esto y me voy, desde hace tiempo, centro mi competencia en ser un poco más feliz que el resto. Voy perdiendo, pero siempre hay una revancha esperando.

Cruz Joaquin Saubidet®

mayo 30, 2006

Diálogos intermitentes conmigo mismo.

Hoy quería escribir algo con una buena dosis de humor, pero claro, el humor no está instalado en mi ánimo un lunes a la mañana, está bien que es martes, pero es como si fuera lunes porque ayer fue el “Memorial day” en este país donde poso mis pies.

¿Qué es el “Memorial day”?
Un día para acordarse.
¿De que?
De lo que gustes.
¿Pero es feriado?
Sí, porque la gente de estos pagos, recuerda a gente de estos pagos que ya no está, o sea que están muertos y, de alguna manera fueron como héroes, murieron por algo que valió la pena.
Pero, los que fueron a la guerra de Corea, ¿Por qué murieron?
Por su país.
Pero si la guerra era en Corea.
No importa, ellos representaban al país.
¿Y los crímenes de guerra?
También se aprovecharon de un sinnúmero de pobres coreanas que se dejaban embarazar a cambio de una esperancita, pero recordemos que la que morían eran soldaditos asustados al mando de capitanes, coroneles o generales que decidían sus acciones.
Entonces fueron héroes porque dejaron la semilla americana en Asia.
Mire, no todos piensan así, esos tiempos eran otros. Ahora, en Afganistán están peor, porque las afganas andan todas cubiertas y ni siquiera cagan sin preguntarle al marido.
Uhhh!, entonces ¿los que están muriendo ahora no formarán parte del Memorial day?
Quizás sí, pero usted y yo sabemos que la semilla es muy difícil que prenda en un campo de amapolas.
De que me habla, ¿de flores?
Escuchó hablar de las analogías, la semilla (simiente masculina) y la amapola (flor muy sembrada por esos pagos.
Y que tiene que ver con el embarazo de las afganas.
Nada, era una comparación, aunque habría que fumar un poco para arriesgarse a salir con una afgana, el padre te hace cagar si descubre que desvirgaste a la hija.
Pero si sos “marine”, tenés una ametralladora grandota y lo primeriás al turco, total, quien te va a decir algo.
Siempre hay un botonazo, acuérdese en las cárceles de Irak, o ahora, que se descubrió que los soldados yanquis entraron a una casa y mataron a toda una familia, por error, pensaban que ellos habían puesto una bomba en un auto.
“Pecados de guerra”, diría el cine, “hijos de mil putas” diría yo, pero a quien le importa. ¿por qué no se dejarán de joder con tanta invasión? Estaría bueno que el Memorial day se celebre hasta los muertos del 2006, después ya no. Los de antes ya está, pero capaz que si les dicen que ya no van a ser héroes ni recordados con honores, dejan de inventar guerras por ahí.

Usted creé, me parece que van a inventar el “Memorial day 2.1” y van a recordar del 2007 en adelante. Hay que tener alguna guerra siempre para justificar un gran ejército.
Es como la droga.
¿Aja?
Si, si las instituciones encargadas de desbaratar las organizaciones narcos cumplieran su objetivo, dejarían de tener sentido, y no le conviene a nadie desmantelar la DEA, menos a los empleados.
¡Imagínese un mundo sin delito! ¿Qué hacemos con los policías, los jueces, los abogados? Ja, por eso es una utopía, el hombre ha creado demasiadas instituciones para controlar y, de no tener nada que hacer sería el acabose.

Como con los piojos, ¿se acuerda?
Si, buen grupo musical.
No, los bichitos culo rallado esos que pican las cabezas de los niños y algunos grandes poco adictos al aseo.
Si, me acuerdo, aunque yo nunca tuve.
Bueno, pero es lo mismo que lo que usted dice, si se acabaran los piojos ¿que sería de los champú, cremas, productos e incluso los del ministerio de salud que trabajan de controlar los bichitos esos?
Estábamos en macro y me vino al micro, si quiere pensemos en si se acabara el cáncer o el sida, pero los piojos no me parece un tema de estado.
Está bien, disculpe, lo mío siempre es poco.
Sabe, este escrito es poca cosa, ni siquiera los pensamientos están ordenados, para colmo es lunes.
Martes, ayer fue feriado.
Cierto, el “Memorial day” ¿le conté que después de mucho tiempo descubrí que mi camioneta tiene alarma?
¡No me diga!
Sí, además, en el llavero tiene un botoncito verde que si lo aprieta enciende el motor.
Un lujo lo suyo, pero debería haberlo descubierto antes ¿sabe donde tiene el radiador?
¿Vienen con eso todavía? ¿No es una antigüedad?
Yo que usted reviso.

Cruz Joaquín Saubidet®



abril 26, 2006

Pensar es trabajoso (Diálogos conmigo mismo)


Hace tiempo que no focalizo mis energías mentales en un punto crítico y conflictivo y lo desgrano hasta encontrar la solución (o depresión en algunos casos), o sea, que no me siento a pensar.
Sentarse a pensar no es demasiado fácil, requiere voluntad, tiempo, mate, cigarrillos, un cuaderno y el teléfono sin campanilla.
Leí hace un tiempo el libro “La caverna” de José Saramago, en una parte, el viejo protagonista va a visitar la tumba de su esposa. El camino al cementerio era largo y los pensamientos se amontonaban en el trayecto. Pero, una vez que llegó junto a la lápida, el hombre pega la vuelta considerando suficiente el esfuerzo de llegar hasta el lugar y haber meditado en el camino.
Así me pasa muchas veces, la serie de preparativos que implican sentarme a meditar me impiden, una vez sentado con todos los elementos antedichos, iniciar el proceso correspondiente a la generación de ideas que resuelvan mis problemas o los de mis escritos.
-Epa Saubidet, ¡apreció! Hace rato que no me conversaba.
-Ha visto, lo explico arriba, creo que es un buen momento para retomar el diálogo.
-¿Tiene olor a alcohol?
-Es posible, ayer estuve tomando unos rones traídos desde Venezuela.
-Mire que bien, ¿yo donde estaba?
-Me parece que el ron lo desplazó un poco. Si quiere me lavo los dientes.
-No, deje, el olor no está en los dientes sale del esófago y calentito.
-Sabe que estoy tan politizado y descreído que ya no escribo casi sobre política porque ni siquiera me creo lo que escribo.
-Usted debería sentarse a meditar sobre ello.
-Y otras cosas debería hacer. Estoy un poco emocionado con esto del 1º de mayo sin latinos. ¿Usted cree que van a hacer huelga?
-Vamos dirá, o ud. es alemán.
-¿por lo rubio pregunta? ¿Por qué me busca roña? Ojalá se concrete, pero lo veo difícil, más aun en la costa este de EEUU. Ya están proponiendo marchas por la tarde para aquellos que no puedan adherirse.
-¿Usted va a parar?
-Yo no tengo a quien hacerle huelga, pero voy a estar ese día en la marcha haciendo reportajes y sacando fotos.
-O sea que va a trabajar.
-¡No!, ¿Si? Me ha hecho pensar en una paradoja, los periodistas latinos que cubramos el evento estaremos promoviendo y a la vez desvirtuando la huelga ¿qué hago?
-Vaya con una pancarta y la cámara y el grabador escondidos. La pancarta puede decir “Perdonen a los periodistas latinos de Nueva York, No saben lo que hacen”
-Jajaja! Se está poniendo peor que yo usted. Antes me recriminaba la maldad, ahora la incentiva.
-Solo tomo lo mejor de usted. Cambiando de tema, ¿en que andará Kirchner?
-Rodeado de Fernándezes seguro. Lo van a hundir, yo le avisé cuando vino a Queens y De Vido afirmaba (se ve que no los quiere mucho a los dos esos). Siguen con la eterna huevada de las papeleras uruguayas.
-¿Cómo la huevada? Van a dañar el medio ambiente.
-Me huele a que lo que van a dañar son los bolsillos de los dueños de las grandes papeleras argentinas, pero no me haga caso que yo soy muy malo.
-Pero las papeleras afectan los ríos, no me lo va a negar.
-Por supuesto que no, pero estos finlandeses van a dañar mucho menos que las que hay instaladas en Argentina y para colmo de quitarles mercado van a pagar impuestos a Uruguay. ¿Cómo van a permitir tal atrocidad?
-Usted no le cree a nadie. ¿Qué me cuenta de las elecciones en Perú?
-Una cagada, Humala y Alan García a la segunda vuelta ¿cuál será el menos peor? Le iba a decir que las elecciones me hicieron pensar que la mayoría del pueblo peruano es la que va al programa de Laura o Mónica, pero se me van a enojar los peruanos que no van ni miran el programa, así que mejor no digo nada.
-¡Respete un poco al pueblo peruano carajo! ¿Y de Iran, que me cuenta?
-Contarle, nada, solo que es factible que los que “irán” para allí serán los marines, total están al lado. ¿Vio como se le salen los ojitos para afuera a George W. Bush cuando habla del tema?
-¿Algo para contarme?, me estoy cansando de conversar.
-Deje nomás, descanse, si quiere pase por lo de Vitali y diviértase un poco.
-Bueno, ahí voy, cuando quiera meditar me hace un llamadito.
-Deje nomás, meditar me pone de mal humor.


Cruz Joaquín Saubidet®

marzo 10, 2006

El ajedrez, los gobiernos y el pensamiento a futuro (Diálogos conmigo mismo)


Las justificaciones son el elemento humano por excelencia que les permite a las personas realizar acciones dotadas de consecuencias para con los demás.
El fin justifica los medios, frase maquiavélica, es la resultante de un pensamiento acotado a una parte del todo, generalmente dejando a la parte restante en una situación incómoda, desagradable o de malestar.
Los políticos deberían jugar al ajedrez. Debería ser un requisito a la hora de asumir un cargo de responsabilidad para con otras personas.
El ajedrez obliga al jugador a pensar a futuro y en todas las posibilidades que devendrán luego de cada movimiento.
Tampoco sería una solución infalible, ya que como todos sabemos, la maldad inteligente suele ganar muchas veces la partida. Pero el voto está para eso, para que la gente con cierta percepción (no se necesita demasiada) pueda no votar por el candidato que no lo caiga en gracia.
¿Entonces que hacemos? ¿De que forma lograremos mejorar las democracias? ¿Cuándo aprenderemos a castigar los errores de aquellos que deciden por nosotros?

-Jajaja! Parece Lilita Carrió!
-Usted se mete y me corta el pensamiento, ¡siempre me hace lo mismo carajo!-No se enoje Saubidet, usted sabe que mi función es molestarlo, contradecirlo, sirvo para que piense desde varios enfoques.
-Está bien, lo perdono, pero me desconcentra. -Veo que se está dedicando a la literatura metafórica, ayer con los botones, las agujas, Ibarra y Kirchner; hoy con el ajedrez, ¿está bien?
- No del todo, pero considero estos estados de ánimo como los mejores para pensar, es una sensación de semi-enojo sabe, y me aclara los pensamientos y me incita a escribir con un dejo de furia.
-Creo que no lo voy a poder ayudar con respuestas a sus preguntas, así que cuénteme algo.
-A ver, la semana pasada fui a almorzar a Novecento, ahí en el SOHO, invitado por la gente de TyC Sport.
-¿Cómo garronea Saubidet?
-Llámelo como quiera, el motivo del almuerzo fue la presentación del principal partido de Venezuela y Paraguay por la pantalla del canal de Ávila, por Direct TV en USA. Por otro lado pude conversar mucho de Argentina con el señor que invitaba y con otros compatriotas.
-¿Qué comió?
-Eso no era importante, creo que un lomo a la pimienta con ensalada, unas empanadas y alguna que otra chuchería. Pero el encuentro fue interesante desde el punto de vista social, ya que conocí algunos personajes de los medios latinos.
-Me alegro, ¿comió bien?
-Si, no se preocupe, comí y la pasé muy bien.
El día de ayer me di una vuelta por el consulado argentino de Nueva York, para una muestra fotográfica sobre el proceso militar argentino y la represión, en realidad se trataba de una exposición de imágenes desde el ’73 al ’84.

-¿Qué le pareció?
-Prolija, dolorosa, interesante,
-Pero.
-Me dio la sensación de que podría haber sido mejor, la mayoría de las fotos eran de dominio público, o sea que ya las había visto.
-Debe ser porque no hay muchas más fotos que las que vio.
-Eso mismo me dijo un conocido cuando le comenté el punto. Pero yo creo que sí, hay muchas más fotos. El movimiento HIJOS tiene un buen archivo fotográfico y podrían haber recurrido a ellos, o a muchas otras instituciones que deben tener bastante. Igual estuvo bueno, había muchos americanos mirando y comentando las fotos, me pareció interesante el interés que despierta en los extranjeros el proceso militar argentino.
-¿Saben que su gobierno fue el que apoyó para que sucediera?
-Supongo que sí, aunque no puedo asegurarlo ni confirmar que ese hecho les moleste de alguna manera.
-¿Y el ajedrez?
-Por el momento esperemos que las piezas se muevan correctamente. Si bien no tengo la clave para solucionar nada, creo que la base es el “pensamiento a futuro” que tiene dos cualidades.
-¿Cuáles?
-En primer lugar el crecimiento sostenido del país y por último que destruye esa maniática costumbre de los políticos de inaugurar un montón de cosas para hacerse populares. Debería estar prohibido que los políticos inauguren, quizás de esa manera se podrían abstraer de la trascendencia y gobernar un poco más para la gente.
-A veces su sabiduría roza la inocencia o la estupidez.
-Tal vez por eso me dedico a escribir y no a la política.
-Bueno Saubidet, siga pensando un poco, ya lo interrumpí demasiado el día de hoy.
-No se me haga el simpático, estoy seguro que volverá en cuanto me ponga a pensar en otra cosa.
Cruz Joaquin Saubidet®

marzo 03, 2006

Música, música y palabras (diálogos conmigo mismo)


La música ayuda a controlar impulsos tales como el aburrimiento. ¿Qué música? Esa que se mete por los oídos y acaricia el cerebro con melodías a la vez que las letras invaden las neuronas generando una química cerebral parecida a la alegría.
Mi vida estuvo siempre signada por las canciones aunque nunca supe mucho de música. Hay dos grandes divisiones: la música fea y la música linda. ¿Qué las separa? El placer.


-¡Usted Saubidet sigue siendo un fundamentalista! ¿Qué me viene a hablar de música?
-Yo hablo de lo que quiero ¿Para que tengo este blog si no?
-Muchos se lo preguntan, no hay respuesta. A ver...¿que le gusta?
-Fumar mirando por la ventana, dormir la siesta, jugar al truco (por plata),
-¡Nooooo! De música estamos hablando. Antes coincidíamos, ahora me parece que se olvidó de lo que escuchaba antaño.
-Olvidarme no me he olvidado, pero debo admitir que ya no escucho Silvio Rodríguez, Milanés, Aute, Charly García,
-¿Por qué?
-No lo sé, quizás porque representaron una época en la que los disfrutaba y los cantaba, o tal vez sea otra cosa.
-Me parece que los que nombró no han perdido vigencia.
-Para mí sí, ya no los disfruto ni siquiera cantando, algo extraño me sucedió.
-Se acuerda como usted disfrutaba cantando en las guitarreadas, verdad es que no era entonado, ni siquiera tocaba bien, pero ¡Que entusiasmo que ponía!
-¡Que tiempos aquellos! ¡Que mezcla! ¡Que amigos! Me acuerdo que en la misma guitarreada tocábamos: Canción urgente para nicaragua, Yolanda, Solo le pido a Dios, Papá cuéntame otra vez, Roxane, Boys dont cry, Hey Jude, Himno de mi corazón, walking on the moon, Money for nothing, ¿Que ves?, la bilirrubina,
-Me acuerdo de Polaroid de locura ordinaria, Imagine, what up de 4nonblondes, escalera al cielo nunca faltaba, sueño con serpientes, ¡Que mezcla Saubidet!
-Es cierto, se me vienen a la cabeza nos siguen pegando abajo, eclipse de mar, Era en abril, whish you were here, Comfortably Numb, persiana americana, de música ligera, vasos vacíos, te molesta mi amor, óleo de mujer con sombrero, ojalá, love of my life, carito, el fantasma de canterville.
-No nos pongamos melancólicos, esos días fueron bonitos con aquella música, pero ahora que escucha.
-De todo un poco sabe, el único que mantengo como imprescindible es Sabina.
-No se aburre de Sabina, ¡Todas las canciones son iguales!
-¡No diga boludeces! Está igual que mi mujer. Sabina es un grande, no hay con que darle.
-No quiero discutir hoy, cuénteme de algún otro músico que le guste.
-Uff, son muchos, incluso de algunos solo rescato una canción.
-Liste, vamos, anímese.
-En español: Sabina, Serrat, Los piojos, Javier Calamaro, Leon Gieco, Fito, Gilda (qepd), los Cádillacs, Vicentino (solista), Kevin Johansen, Babasónicos, Juan Luis Guerra(antes de hacerse religioso, ahí la cagó), Rubén Rada, etc. Esos me gustan mucho, hay otros que me gustan un poquito o solo algunas canciones: Maná, Bersuit, Shakira, Perales, Gloria Stefan, Cristina, los pericos, Café Tacuba, La oreja de Van Gogh,
-Veo que es un tipo musicalmente abierto, aunque le gustan algunas porquerías.
-¿A quien no? Incluso si le dijera que me gustan un par de canciones de Cristian Castro Ud. Se va a reír, pero no se lo diré.
-Hace bien, no me lo diga.
-También me gusta un poco de folclore, llamémosle chamamé, chacarela, música patagónica, candombe uruguayo, Joropos venezolanos, Polka paraguaya, etc.
-¿Y en inglés?
-No soy un gran escuchador de cantantes angloparlantes, pero me gusta Pink Floyd, Dire Straits, The Cure, Yes, Mike Oldfield, The Police, Lennon, 4nonblondes y algunos otros que no sé el nombre pero si los escucho los disfruto. Tambien los sambas brasileros.
-¿Algo moderno le gusta?
-¿Los Rolling Stones? ¿U2? Que sé yo de música, no tengo idea de lo que es moderno y lo que no.
-¿Qué no le gusta?
-Principalmente el reggaetón o como se escriba, tampoco el 97.25% de los cantantes melódicos latinos, Arjona me parece malísimo.
-A mí me gustan algunas de Arjona, son divertidas ciertas canciones.
-Si, son divertidas, pero la poesía es desastrosa. Las rimas son malísimas.
-Usted es un exquisito, no hay nada que le venga bien, siempre un “pero”.
-Sin “peros” es muy difícil discutir, usted lo sabe bien.
-Tiene razón, sigamos poniendo “peros”, algún día nos pondremos de acuerdo.
-No lo creo.
Cruz Joaquin Saubidet®

febrero 24, 2006

Para criticar me quedo callado (Diálogos conmigo mismo)


Hace un par de meses llegó a mis manos un libro de una escritora uruguaya, llamado “Che Patrón” en donde se detalla con gran belleza la vida de un hacendado correntino que se pasó la vida trabajando en el campo. El personaje es un hombre humilde, instruido y sumamente austero. Pero algo no me cerraba del protagonista. No encontraba la vuelta a mi problema con la calidad humana del señor y me preocupaba porque suelo inquinarme hacia personas desagradables, malas o estúpidas; pero este buen hombre no era nada de eso. Por esa causa releí el libro, esta vez en busca de elementos que me chocaran.
Por fin di con ellos. Mi desagrado no era para con él, sino para con un nefasto y repulsivo personaje de la historia Argentina llamado Isaac Rojas, del cual nuestro héroe era un gran amigo. Rojas fue el alma de la revolución del ’55 y el derrocamiento de Perón, y fue el ideólogo del bombardeo a Buenos Aires donde murieron una cantidad de inocentes. Como todo bicho, nunca llegó a presidente y mantuvo su influencia desde el segundo puesto del poder durante la revolución.

A partir de eso, mi país se fracturó definitivamente y surgieron infinidad de rencores dada la proscripción del peronismo que duró 18 años.
Lejos yo de ser peronista, veo sumamente incorrecto que se prohibiera a una fuerza política que aglutinaba al 50% de la población.
-¡Epa! Saubidet, se levantó politizado hoy.
-Todavía no me acosté, pero político siempre he sido.
-¿Usted no era de los que criticaban al gobierno de Perón?
-Desde ya, el personaje de Perón me pareció siempre detestable, pero no puedo ser tan obtuso de pretender que mi idea sea la de medio país que es peronista.
-No se que hubiera pasado de haber vivido por aquellas épocas, me lo veo apoyando el golpe de estado.
-Por ahí vamos mal, no suelo apoyar a nadie, nunca. Menos todavía un autoritarismo que prohibiera nombrar a Perón, Evita, Justicialismo, etc. ¡Déjese de joder! Esas boludeces generan odios y más odios y así hemos llegado a estos años.
-Tiene razón, pero recuerdo haberlo escuchado criticar mucho a Menem desde la radio.
-Desde ya que critico, critiqué y criticaré a Menem.
-Usted decía que no podía ser candidato una basura así.
-Lo mantengo, creo yo que una persona con tantos procesos y deshonestidades comprobadas no debería ser candidato. Pero la ley es la ley y hoy Carlos es Senador de la Nación. Por suerte no ganó la presidencia.
-Seguro, pero suele ser inevitable querer prohibir las injusticias.
-Supuestamente las leyes está para eso.
-¿Se ha vuelto inocente o me está jodiendo?
-Ninguna de las dos cosas. Teóricamente las leyes están para impedir las injusticias, que no lo hagan correctamente es otro tema. Pero están escritas e incluso son parecidas en casi todos los países. El problema es que no se cumplen.
-¡Usted es un descubridor!!
-Usted preguntó. Mi opinión es que en la mayoría de los países emergentes (jaja) las leyes responden a favoritismos del tipo económico. No es que no se cumplen, se esquivan de miles de maneras (algunas incluso legales).
-A ver, explique.
-Una empresa compra a otra empresa y luego de un tiempo la cierra porque presentó la bancarrota. No hay nada ilegal en ello, las empresas suelen fundirse y quebrar. Hasta ahí todo es legal. Pero la realidad es otra, la primera empresa provocó la debacle de la segunda luego de vaciarla y hacerse de sus activos. Como verá, la intención es mala desde el vamos, pero en ningún momento se quebrantó la ley.
-Todavía no está muy claro.
-El estado contrata una empresa para hacer un puente, luego de 20 años el puente está listo.
-¿Y?
-¿No le parece inmoral que se tarden 20 años en hacer un puente de mierda?
-Si.
-Bueno, pero es legal. El estado pagó por el puente y el puente se hizo.
-Me estoy perdiendo, ¿hacia donde vamos?
-Así no llegaremos muy lejos, el problema es la legalidad de la ilegalidad que sufrimos la mayoría de los países y donde los factores económicos suelen tornarse maestros en el arte de hacer legal lo ilegal.
-¿Y los políticos?
-Ellos son los que deberían protegernos de eso, pero muchos se transformaron en los factores económicos antes nombrados, previo paso por un poquito de corrupción.
-Entonces.
-Nada, me voy a dormir y mañana releo esto para comprobar las pavadas que escribo cuando estoy enojado y medio dormido.
-Un saludo a Morfeo.
-No se preocupe, comí bien.
Cruz Joaquin Saubidet®

enero 27, 2006

¿Quien saluda? (Diálogos comnigo mismo)


Hace tres minutos que no parpadeo, mi sorpresa ha llegado a límites de esquizofrenia y ni siquiera me atrevo a enojarme. ¿Con quién? ¿Con la computadora?
El artículo estaba tomando una forma simpática y fabulosa, no solo la introducción en la que enunciaba la importancia del qué, el cómo y las ganas en la vida del escritor. Lo comparaba con el alineamiento de los astros en el destino de de los diseñadores de zodíacos. Hablaba de Cortázar y García Márquez como señores que escribieron bien quizá porque tuvieron la capacidad de alinear el qué, el cómo y las ganas una importante cantidad de veces.
De eso estaba escribiendo, y hasta lindo salía. También contaba que hoy me levanté saludador y traté con cordialidad a un desagradable vecino petisito, musulmán y de pollera que para colmo tiene la cara manchada. Eso contaba, como luego de su sorpresa ante mi trato le dije “jouariu” y él, sorprendido movió la cabeza hacia abajo en señal de asentimiento.
-Iba por ahí Saubidet, ¿qué le pasó? De golpe, pum, no estaba más.
-Eso es lo que yo me pregunto, estaba poniendo la ñ con el “alt164” y el gatito del Office aulló, fue un aullido diferente a otros, más extraño fue que saltó de una esquina de la pantalla a la otra en diagonal, ahí aulló de nuevo, ante de desaparecer, llevándose consigo el Word.
-¿Se llevó el Word?
-Sí, el gato de mierda se llevó el Word sin darme tiempo de guardarlo ¿por qué elegí el gatito? Estaba el robot, Merlín el mago, incluso una bolita con patitas o un perrito o el típico clip, pero no, como un “balín”, elegí el gato, me cayó simpático y hasta pensé que me tenía cariño y el muy desagradecido (porque si no fuera por mí él estaría dormido en el disco C) me hace esta maldad.
-Lo que pasa es que usted confía en la tecnología. No importa, siga contando del árabe.
-Yo notaba que no salía de su sorpresa y lo observé un poco asustado, pero yo estaba con un ataque de amabilidad por lo que le dije: “bicarful, is vericold outsaid” el casi enano (digo casi porque su cabeza también es chiquita) se empezó a asustar, pero cuando pronuncié con voz aflautada “nais yaquet” el turco pegó un sacudón y atropelló la puerta del basement en cuanto el ascensor se detuvo.
-No entiendo muy bien, por qué tanta sorpresa del casi enano.
-Es probable que en un pasado no haya sido muy amable con él, pero nunca le pegué.
-Mas vale así, ¿cómo le va a pegar?
-Muchas veces me dieron ganas, el enano no solo es desagradable de aspecto sino que huele feo y desconoce cualquier regla básica de urbanidad.
-No debe ser para tanto. Bueno, ¿cómo siguió su día saludador?
-En cuanto bajé del ascensor me lo crucé al portero, un hombre hozco y antipático, con mi mejor cara le digo: “ jay men, jav a gud dei” Otro sorprendido, aunque me contestó un forzado “iu chu”
-Mire que bien, ¿le dijo “iu chu”?
-Si, yo también me sorprendí. Bueno, salí a la calle, hacía frío y viento. En la esquina estaba el empleado del portero que siempre es muy amable y saludador, pasé junto a él mirando hacia otro lado.
-Eso es una maldad, el muchacho es un pan de Dios.
-Usted sabe lo mismo que yo, solo lo hemos visto trabajando, tal vez sea un violador. No se preocupe, a mí regreso lo saludé. Seguí mi camino y a todas las personas con las que me crucé les dediqué un “jai men” o un “jai guerl” según el género.
-¿Cómo reaccionó la gente?
-En general bien, los americanos me respondieron en un 95%, los orientales un 75% y los latinos un 20%.
-¿Los latinos no saludan? No está generalizando un poco.
-Siempre generalizo, igual usted no me creé, digo que los latinos (más las latinas) sufren una severa timidez que les impide saludarte por más que te cruces todos los días en el ascensor. Pero los latinos que no me respondieron son desconocidos, los vecinos si los saludo responden, si no, no.
-¿A que hora se cansó de saludar?
-A las 8 y cuarto, en cuanto volví a casa y Michel, una colombianita maleducada no me respondió un “como le va niña” mientras su madre saludaba con la cabeza, decidí que mi plan para este día debía ser modificado.
-Y no saludó a nadie más en todo el día.
-Quizas sí, no recuerdo, aunque estuve solo la mayor parte, pero ya dejé de planteármelo como un reto. Eso sí, al enanito nunca más lo saludaré ni le abriré la puerta del ascensor.
-Hace bien, ese es maleducado de jodido nomás, si es religioso un poco de educación debe tener.
-Que se yo, por mí que se vaya a la mierda al igual que los que los tímidos para saludar, los conductores de los talk shows latinos, El bachelor, el indú sorete que se hacía el que no me entendía, Old Navy, NBA Store, el Rockefeller Center y principalmente el gatito saltarín ayudante del Office que hizo desaparecer el escrito original.
-Hasta mañana Saubidet, es tarde.
-Hasta mañana Saubidet
-Hasta mañana, bueh, si no saluda ya sabe donde irse,


Cruz J. Saubidet
Enero 27, 2006

enero 25, 2006

¿HISTORIAS VERDADERAS? (Diálogos conmigo mismo)


Terminé la novela, todavía no me animé a releerla aunque cada capítulo nuevo significó la relectura y corrección de los dos anteriores. En conclusión: escribí más de 400 páginas de las cuales solo quedaron poco más de 190 dignas de la historia.
Como dije días atrás, para un pelagatos terminar una novela significa comenzar la etapa más complicada, hacia allí voy.
Evo Morales ha ocupado bastante mis pensamientos, más por lo que representa que por su persona. Medité sobre los aborígenes, la conquista, en Pizarro y sus hermanos en Perú y Bolivia haciendo más política que guerras y sometiendo al pueblo indígena de una forma demasiado sencilla para ser cierta.
Pensé, no se por qué, en Álvar Nuñez Cabeza de Vaca. Supuse que de haber sido compañero de Pizarro, a ambos les tomarían el pelo en el colegio, aunque más pena me dio Pánfilo de Narváez (Jefe de Álvar), que para colmo lo mataron mientras paseaba por las playas de la Florida a pesar que traficaba con oro y no con drogas.
Pero Álvar zafó aunque estuvo seis años preso en una isla. De alguna manera se escapó y logró regresar a España donde, lejos de descansar, aceptó venirse de adelantado al Río de la Plata. Y se vino, y de culo inquieto nomás descubrió las cataratas del Iguazú que estaban a 1600 kilómetros de su rancho.
“Tarde o temprano terminan en cana” diría cualquier cura de la época, era verdad, muchas veces los adelantados y conquistadores amasaban tales fortunas que se volvían incómodo al rey, pero en el caso de Álvar, el rey se enculó porque se negaba a maltratar y actuar con barbarie para con los indios. Así que tuvo que volver y lo mandaron en cana a África donde debió esperar durante doce años el perdón de su majestad. No quiso festejar, en cuanto regresó lo nombraron no sé que cosa en Sevilla, pero tomó lo hábitos y se metió a un monasterio donde murió pocos años más tarde.
-Le agarró por la historia Saubidet.
-En realidad la evito porque se presta a que te remarquen los errores.
-A mí me pasa con las anécdotas, no las puedo contar con familiares cerca porque aseguran que invento la mitad de lo que digo.
-Doy fe de ello, usted tiende a la exageración y/o la fabulación.
-Podría irse un poco a la mierda y desde allí contarme por que le agarró por la historia.
-Mi concepción de la historia es más o menos como sus anécdotas, suelo creer la mitad.
-Mire usted, tantos escritores han gastado tinta y usted viene y los refuta, así nomás, sin preámbulos y con soberbia.
-Es mi problema, no puedo creer en nada. La historia se basa en documentos, ¿mire si algún chistoso inventó la batalla de Waterloo o la exageró? ¿O la conquista de Australia o la de América?
-Está diciendo boludeces otra vez.
-No es joda, un documento erróneo puede cambiar una gran cantidad de acontecimientos.
-¿Para que piensa en eso?
-Porque pienso. Imagínese cualquier revolución o guerra, si quiere del mes pasado. Por cada enfrentamiento vamos a tener la documentación de dos o más bandos. No tenga dudas que las historias, los motivos y los desenlaces van a ser diferentes. ¿Y entonces? ¿Qué historia cuento?
-Deje de pensar en eso ¿Vio The Bachelor?
-Si, pero no le voy a contar nada. ¿Tiene amigos?
-Creo que sí, aunque no le quiero asegurar nada.
-Bueno, haga la prueba de comentar con ellos algún momento vivido juntos (un campamento por ejemplo). Va a ver que las dos historias jamás van a ser iguales.
-Voy a probar, pero insisto que usted exagera. Yo creo en la historia, San Martín fue un santo, Belgrano un desprendido, Bolívar el mas grande, Martí una rosa blanca, Alejandro un conquistador, Napoleón un petizo corajudo, ...
-¡No siga! Más vale que no le pregunte mucho sobre los que nombró. Me parece que no llegaremos a un acuerdo, usted cree, yo no. Así están las cosas.
-Y Cabeza de Vaca, noté cierta simpatía hacia él.
-Sabe que, en el caso de ser cierta su historia es un personaje singular, incluso escribió el libro “naufragios” donde cuenta muchas cosas.
-¿Mire si los que leen sus novelas piensan que se tratan realmente de usted y que los hechos son ciertos? ¿Mire si el año que viene usted pasa a la historia? Sería una gran mentira.
-A eso me refería, veo que va entendiéndome día tras día, me alegro.
-No creo que deba alegrarse por eso, en el momento que compartamos las ideas se acabarán estos diálogos.
-Tiene razón, mas vale me voy a dormir y mañana nos peleamos de verdad, me parece que hoy lo aburrí.


Cruz Joaquin Saubidet
Enero 24, 2006

enero 17, 2006

Sobre chismes e insultos (Diálogos conmigo mismo)


Yo debería escribir el epílogo de mi novela en lugar de seguir haciendo esto, hace una semana que tengo la certeza de haberla finalizado. Solo me resta el remate y me escapo por la tangente. Tengo muchísimas ganas de escribir sobre todo menos el final de la historia que tantos meses de trabajo me ha llevado. Algo me frena, mi furia literaria busca otros caminos. Terminar una novela para un pelagatos como yo significa el comienzo de un periplo más hamacado que un tren diría Sabina. Pero creo que por algo son las cosas y este blog significa la descarga que no me regala la vida cotidiana.
También está la política, el foco que me impulsó a escribir, y sus bemoles, que voy retomando poco a poco. Es distinto desde aquí, el abanico es mayor y, aunque sigo de alguna manera en “mi” Argentina, Latinoamérica se empeña en tomarme de ciudadano. Las aguas suenan agitadas aquí y allá, en el México que mi amigo Pablo me acerca en cada encuentro, en la Venezuela de Gustavo, Vicente y mucha gente del diario, en la Honduras a la que mi amigo Martín quiere volver, en el Perú de Francisco, Rosa y José, en la Colombia de Luz, Jorge, Marcelo y Joseph, en la Nicaragua que Daisy no puede olvidar, en la Bolivia Cruceña del faraón Román, y podría seguir relatando nombres durante un largo rato.
Pero no debo olvidar el humor, allí me vuelvo muy argentino, no un argentino popular lleno de ches y boluuudo, sino un compatriota de esos que supe elegir como amigos y con los que compartí casi toda mi vida.
-Alguien anda extrañando o me parece.
-Ya van dos años, un poco se extraña. Pero viene y se va, no se preocupe, se me pasa durmiendo.
-Está bien si extraña, no es menos hombre por eso.
-Sabe, hablando de eso, hoy me llamaron “mariquita cibernética” y “chismoso intrascendente”.
-¡Uhhhhh! A usted le dijeron eso, que anda desparramando la masculinidad a diestra y siniestra. ¡Ja!
-Debo admitir que puede ser que me haya expresado de manera suave, pero no justificaba los improperios que me prodigó esa supuesta señora.
-Cuénteme, si no le molesta el recuerdo.
-No me molesta, incluso me hace gracia. Todo empezó un mes atrás cuando mi compañero del periódico Vicente escribió una despiadada crítica a Shakira. Por supuesto generó cierto debate en el foro donde se caldearon algunos ánimos pero nada fuera de lo normal.
-¿A usted le gusta Shakira?
-Me gustan algunas canciones, no tengo ningún disco pero canta lindo. Hasta ahí todo normal, pero ayer a la noche, encuentro en el foro un nuevo tena de discusión llamado “Todos los trucos de la "shaki" los describo aqui” y al entrar leo un post de una persona que despotricaba de una manera diría personal contra la cantante.
-Y se enojó, como siempre que la gente habla un poco al pedo.
-Yo no diría enojo, me generó una especie de lástima y, como soy medio huevón, no pude evitar probar el carácter de la doña. Digo doña porque por su manera de escribir me sabe a señora medio gorda que mira los programas de chimentos de los canales latinos.
-Usted es muy malo Saubidet, ¿qué le dijo?
-Nada, solo le pregunté si la cantante le debía plata o si existía una razón lógica para tanta ira. Ah, también lo cité a Dolina y la comparé con los refutadotes de leyendas.
-¿Solo eso?
-Bueno, le tomé el pelo por remarcar que ese post también lo había escrito en el foro de la cantante en UNIVISION.
-Sus comentarios me suenan un poco maracas, discúlpeme que se lo diga.
-Que se yo, un poco puede ser, tal vez fui suave, pero la doña, a pesar que hizo gala de sus oídos sordos para con las críticas a su post, no pudo refrenar el impulso de insultarme. Creo que ahí calculé que no era alguien jóven, escribió “Dios la bendiga” y me hizo acordar a una señora mayor que era fanática de Palito Ortega.
-Se está poniendo malo usted.
-Usted se olvida lo que me dijo esa agresiva señora. De un momento a otro descargó contra mí la carga de ira que le había ofrecido a Shakira. Por otro lado, mi amiga, no logró comprender que Shakira “me nefrega”, lo que me llamaba realmente la atención era la energía que le ponía a la crítica.
-¿Y en que quedó el tema?
-En nada, yo le respondí de la mejor manera posible y quizás mañana tenga alguna novedad.
-Mariquita cibernética, chismoso intrascendente, Ja.
-No se me haga el canchero, me parece que fue usted el que escribió el post.


Cruz Joaquin Saubidet
Enero 17, 2006

enero 16, 2006

Presente presidente (Diálogos conmigo mismo)


Yo tendría que, yo hubiera tenido que, yo quisiera haber, yo hubiera podido si, yo me sentiría mejor si hubiese,....
Pretéritos mezclados con futuros. ¿Y el presente?
El presente es el trecho que andamos antes de llegar a este momento y que va dejando una estela de pasado cargada de recuerdos.
El presente es el futuro que llegó si que le diésemos la bienvenida.
Nada de lo anterior tiene lógica alguna. No sirve y para colmo aburre. ¿Será el presente?
Sepan disculpar, pero mi cabeza anda tumbada y no logro escribir cosas coherentes. Trato, pero salen pavadas indignas, o mejor dicho dignas de mi pluma.
El humor es esquivo en la nostalgia, y recomienda miradas silenciosas.
Procuro pensar en la política y exaltarme con los triunfos de Morales y Bachelet, pero sigo siendo escéptico y desapasionado. Está bien, pero no espero milagros.
-¿Qué pasa hoy Saubidet? Se me quedó callado.
-Así parece, no tengo nada para decir a pesar de las ideas en fila en mi cabeza.
-No se aflija, suele haber baches mentales, algunos importantes como sus últimos 33 años.
-No lo voy a pelear sabe, lo conozco y sé que me está buscando para que salte, lo mande a la mierda o alguna de esas cosas. Hoy no tendrá suerte.
-Me parece que anda con un ataque de cobardía.
-¡Que ataque de cobardía! En todo caso debería tener un ataque de coraje, de esos que atropellan y sientan de culo a cuanto se cruza.
-Diga lo que tenga que decir y también lo que no tenga. ¿De qué se preocupa? No tiene compromisos con nadie
-De los helicópteros.
-¿De qué?
-De esos aparatos que vuelan, les tengo miedo, más aún cuando se quedan inmóviles en el cielo, parece cosa de mandinga.
-No lo entiendo, hablábamos de coraje y me sale con helicópteros.
-Les tengo miedo, para colmo en esta ciudad está lleno, y cuando hay un accidente, manifestaciones o desfiles son insoportables.
-¿Está hablando de los políticos o de los helicópteros?
-No me complique. No quiero hablar de política.
-Por ahí veníamos, no quiere que lo desprecien por sus opiniones, y ganó la doña en Chile nomás.
-Así parece, me alegro por ella, no tanto por sus abandonados pacientes a los que no podrá seguir atendiendo en los consultorios comunitarios.
-Se me está poniendo sarcástico.
-No, de verdad me alegro, más que con Morales en Bolivia.
-Pero...
-No entiendo mucho la pantomima de “primera mujer presidente de Chile”, “Y de izquierda” ¿Qué pasa? Las mujeres no habían igualado a los hombres en sus capacidades. ¿No les juega en contra remarcar tanto el triunfo de Michelle?
-No sea jodido, me parece destacable que por primera vez el pueblo chileno elija a una mujer que guíe sus pasos. No se olvide que siempre gobernaron señores o tipos de mierda; pero nunca minas.
-¡Y a mí que mierda me importa!. Sabe lo que pasa: Si critico a Chile por la brecha de riqueza-pobreza me tildan de comunista; si pondero a Chile por su pujanza y respeto de las leyes me tildan de exagerado y que solo miro la mitad de la realidad. Entonces me callo la boca y me alegro de que crezcan como país democrático.
-¿Le gusta que sea de izquierda?
-No es de izquierda. Parece que ahora el hecho de proteger los derechos de los desvalidos o las masas populares es de izquierda. No es tan así, no todos los empresarios maltratan a sus empleados. Liberalismo económico no necesariamente debe significar destrucción. No voy a negar que los ejemplos en Latinoamérica han dejado mucho que desear, pero fueron ejecutados por gente muy de mierda y muy egoísta y muy hijaemilputa que hizo primar los derechos de las empresas por encima de los de la gente.
-¿Por qué dice que no es de izquierda?
-Porque va a gobernar un país liberal que está manejado por gente de su partido, lo que podrá cambiar quizás es la desigualdad entre ricos y pobres y me parece bien, la estructura macroeconómica de Chile le va a permitir cambiar algunas fallas sociales importantes. Pero, hablando claro, cualquiera que deseé lo mejor para su país, sea de derecha, centro o izquierda: ¿no pretende lo mismo?
-Si, aunque con diferentes medios y distintos conceptos de igualdad y distribución.
-Creo que es todo lo mismo, aunque me alegro del triunfo de la doña, espero le vaya bien.
-¿Ya se va?
-Aja, la cama me espera.

Cruz Joaquin Saubidet
Enero 16, 2006

enero 10, 2006

Sobre Muerte y mujeres (Diálogos conmigo mismo)


La muerte se agazapa, cada tanto, tras las cortinas del vecino. Sabemos que anda cerca, no es el olor ni el temor, es una mezcla de seguridad e incertidumbre, ya que percibimos su vecindad pero como está difusa en la semioscuridad del telón necesitamos pensar que se trata de otra cosa.
La muerte llega pronto, si lo supiéramos a conciencia ocuparíamos nuestro tiempo de cosas importantes y nos cansaríamos más en pos de ser felices. Pero claro, cuando la veamos cerca tal vez el cuerpo ya no nos de la mano necesaria para los requerimientos espirituales.
La muerte tiene la maldita costumbre de encontrarnos en falta con el difunto.
La muerte carece de empatía. ¿Cómo ponernos en el lugar de un muerto?
La muerte le llega pronto a nuestros abuelos, en lo posible al poco tiempo de hacernos amigos, o bien, en medio de un enfriamiento de la relación. ¡Y no le llega nunca a aquellos viejos de mierda que no saludan y demoran media hora en subir o bajar del ascensor!
Nuestro amigo encuentra la muerte sin siquiera habernos contado que la buscaba hacía tiempo. ¿Y si fueron nuestras charlas las que lo terminaron de convencer? Nunca lo sabremos.
La muerte a veces sorprende, y eso duele, lo inesperado, el riesgo que no parecía tal cosa y lo era, el viaje de placer transformado en tragedia, el auto que se subió a la vereda y atropelló a un transeúnte, la anestesia errónea en una operación sencilla, el pozo sin tapa, el golpe en la nuca luego de un tropezón, el disparo de un asaltante pasado de droga, etc. etc. etc.
La vida misma es una parábola donde el temor a la muerte se acerca para luego alejarse en los años de madurez. ¿Dónde está el foco de la parábola? ¿En que momento nuestro concepto de omnipotencia llega a su punto de menor temor a la muerte?
¡Quien lo supiera y me avisara! Creo que estoy todavía en la etapa de perdida de miedo, supongo que el foco se dará en cuanto me diga: Cruz, empezá a cuidarte que querés vivir.
-A la mierda ¡Cómo vinimos hoy!
-No estoy de humor para que me hinche demasiado las bolas.
-Ya me di cuenta, no se preocupe. ¿A que viene todo este tema de la muerte? ¿Está enfermo?
-No creo, o al menos no mucho. Me afectaron algunos acontecimientos informativos, pero establezco como base el hecho de haber soñado con mi abuela.
-Mire usted, que le puedo decir, aleje la muerte de aquí.
-Mejor la alejamos y hablamos de otra cosa. Anoche vi por primera vez(tal vez última) “The bachelor”.
-Ah, el del tipo que se levanta como 25 minas y se las empoma a todas.
-Algo así, el muchacho en cuestión debe elegir entre 13 jóvenes casaderas (originalmente son 25, pero a la media hora debe echar a 12) a la mujer con la que se presentaría ante el altar.
-¡Yo quiero ir! Sabe lo que sería, hay que probar a todas.
-No se haga ilusiones, hay que ser “Handsome & Professional” y usted no es ninguna de las dos cosas. Aparte yanqui, no se olvide que su inglés deja bastante que desear.
-No sea agresivo. Debe haber una versión latina.
-La hubo un año atrás,se llamaba "el príncipe azul" o algo así. También a la inversa, una joven dominicana debía optar entre 25 ¿apuestos? muchachos latinos. Pero no fueron propuestas exitosas .
-¡Usted siempre desprestigiando a la comunidad latina!
-¿Cómo desprestigiar a otra si es a la única que al menos le entiendo lo que habla?
-O sea que critica de ignorante.
-Llámelo como quiera. Pero le aseguro que daba un poquito de vergüenza ajena. La estupidez en otro idioma vaya y pase, pero en español la siento como algo personal.
-¿Tan malo era?
-Definitivamente sí, era horrible, de mal gusto. ¿Por qué las mujeres latinas tienen que “engatecerse” para sentirse bellas?
-¿Engatecerse? ¡Nuevo vocabulario saubideteano!
-Significa mal gusto, exuberancia, aspecto casquivano, rameril, ropa ordinaria y ajustada, etc.
-Se ve que el gusto latino prima esas condiciones sobre otras.
-¿Yo no soy latino acaso? Yo acepto que me atrae cierta exuberancia, pechos prominentes, colas carnosas, pero después hay que decir la frase “mamá te presento a mi novia” y, quizá peco de anticuado o snob, prefiero una mujer bien vestida que una con ropa ajustada y colorinche. Me gusta que la mujer camine con suavidad y de ninguna manera soportaría convivir con una dama gritona.
-Resultó medio “finoli” usted al final. ¡Cómo no le van a gustar esas mujeres!
-Me gustan, claro que sí, pero prefiero las otras. A demás me gusta la mujer inteligente, con cierta cultura y sentido común.
-Está bien, pero en lo profundo de su ser no le gustaría estar ahí, rodeado de bellezas dispuestas a todo por tenerlo entre las piernas.
-Supongo que sí, aunque no se olvide que hay que conversarles también.
-Siempre un tiene “aunque”. “Déjese de joder”
-Vio que tengo razón, ni siquiera en tema mujeres coincidimos, usted siempre “hablemos de minas, hablemos de minas” hoy le cambié la muerte por las minas y tampoco llegamos a un punto de concordancia.
-Mejor así Saubidet. ¿De que escribiríamos entonces?

Cruz Joaquin Saubidet. Enero 10, 2006

enero 07, 2006

La competencia y yo (Diálogos conmigo mismo)


Todo es competencia, competencia atroz y casi siempre desleal. Digo desleal porque no existe la bondad en la competencia, el hecho de competir trae implícita la necesidad que otro sea vencido y por lo tanto menos feliz que uno.
Yo siempre competí, creo creer que es algo ecuánime a todos los humanos, pero suelo cruzarme con personas que parecen no poseer esa necesidad de superar a los demás.
Competir es lo que nos enseñan desde pequeños, “ganes o pierdas, lo importante es competir”. Mentira grande como una casa.
Perder duele más o menos según lo que esté en juego, pero siempre duele, siempre deja ese sabor amargo que solo se combate con un triunfo en la revancha.
-¿En que anda compitiendo ahora Saubidet?
-Estoy en etapa de revanchas y en algunos primeros encuentros.
-¿Se puede saber en qué?
-Para empezar, estoy compitiendo con usted a ser un respondón inteligente, supongo que es una revancha pues no siempre logro satisfacer mis deseos de respuesta.
-Usted sigue loco, dicen que en Salta apareció una virgen nueva y le dio un poder a una mujer que si te toca te desmayás, pero te despertás bastante acomodado.
-Mucho no creo en eso, aparte estoy un poco lejos de Argentina como para visitar a la doña.
-Ver para creer digo yo. Cielo, infierno, purgatorio parecen no ser suficientes.
-Veo que anduvo por Salta o al menos se pasó de Víctor Sueiro.
-¿Por qué me ataca Saubidet? Lo que pasa es que anoche vi “Constantine” y quedé medio meditabundo sabe.
-Debería meditar sobre mejores formas de perder el tiempo.
-Hábleme de la competencia entonces.
-De niño, yo debía competir por alguna caricia.
-¡Se viene la cursilería!
-¡Váyase a cagar! Si me toma el pelo no le cuento.
-Disculpe Cruz, cuente que me va a hacer llorar.
-Usted sabe como es el tema de las caricias en las familias numerosas, hay que esperar tal vez por meses la ocasión de recibir alguna.
-Es verdad.
-Creo que esa fue mi primera forma de competencia, con mis hermanas, por caricias maternas.
-¿Y como le fue?
-¡Pa lor to! Vio que yo no sé pedir, mis hermanas me ganaron siempre.
-¡Queselevaser! ¿Hasta que punto lo afectó esa carencia?
-¡No seamos pelotudos! Estamos hablando de la competencia. Mientras fui creciendo empecé a competir por otras cosas. Deportes, habilidades manuales, oratoria, amistades, etc. ¿Sabe en la única que gané? En aguantar la respiración bajo el agua.
-Me va a hacer llorar si sigue contándome esas cosas.
-No se me amargue. En la adolescencia surgieron nuevas competencias que me siguieron maltratando. Dejando de lado los deportes, procuré ser un tipo inteligente y de conversación profunda. No lo logré tampoco, mis amigos eran más profundos e inteligentes que yo y, sabe una cosa, solía dormirme durante esas charlas eternas que compartían.
-Pero Saubidet, que mal le ha ido en la vida.
-No se crea, esos amigos con los cuales no podía conversar, de alguna manera y por alguna causa seguían buscándome, por lo tanto yo salía triunfante en la competencia por ser el amigo con menos inquietudes.
-¿Y con las mujeres?
-Otro tema, mis amigos tenían novias y yo no, las mujeres no me hacían caso, o al menos yo no me daba cuenta del interés que me mostraban. Aunque fui el primero del grupo que debutó. No quiero dar detalles de mi iniciadora, pero el tema era la primera vez y yo gané.
-¡Lo felicito!
-Gracias. Como estudiante también gane la competencia de superar todo el colegio secundario sin estudiar. No es chiste, nunca estudié. Tampoco obedecí y sigo invicto en sumisión. No estoy genéticamente preparado para ser guiado y/o mandado por otra persona. Lo digo con orgullo y un poco de melancolía ya que de haber obedecido en ciertas ocasiones mi presente sería distinto.
-Veníamos bien y ya se me amarga...
-No se preocupe, estoy bien. Pasaron los años y continué compitiendo. Fui en más jodido del barrio, el mejor arruinador de chistes, en novio más desinteresado, el amigo más olvidadizo, el hijo más desagradecido, el hermano menos compañero.
-¡Usted fue una basura!
-Dependiendo de los parámetros. Recién me socialicé un poco a los 25 años, aunque seguí siendo un poco “sorete”, fui una persona medianamente “querida”.
Después me casé y por un tiempo dejé de competir, hasta que nació mi hija y mi amor y orgullo de padre me obligaron a hacerla competir. Así ella fue la más bonita, la más inteligente, la más cariñosa y yo, por supuesto, el mejor padre del mundo.
-Diga lo que diga, mi hija es más linda.
-¡No podemos comparar! Evite por favor pasar vergüenza.
Cuando me fui transformando en un hombre asentado y de bigote tupido, la competencia siguió guiando mis pasos, aunque le debo comentar que muchas veces suelo ocultar mi soberbia con humildad.
-¿Y en que compite ahora?
-Le digo esto y me voy, desde hace tiempo, centro mi competencia en ser un poco más feliz que el resto. Voy perdiendo, pero siempre hay una revancha esperando.

Cruz Joaquin Saubidet
Enero 7,2006

enero 04, 2006

TUTEOS Y VOSEOS (Diálogos conmigo mismo)


Los argentinos somos hipócritas desde el momento que pedimos a cualquiera permiso de “tutearlo”.
¿Tutear? ¿En Argentina? ¡Señores!, en Argentina nadie tutea, salvo algún latinoamericano o español que ande dando vueltas por la patria.
¿Por qué insistimos con el tuteo? ¿Fue la deformación del idioma a causa de las masas populares? ¿Quizá fueron aquellos portentosos descendientes de conquistadores que quisieron mantener el verdadero castellano? ¿Quién mierda fue señores? Que alguien me conteste. El tuteo existe en todos los países de habla hispana excepto Argentina y, vaya coincidencia, somos los argentinos los únicos que tuteamos.
-¿Por que se enoja tanto?
-¿Por qué me enojo tanto? Por que sí, porque me di cuenta hace pocos días que fue culpa del boxeo y la pasión que generó ese deporte entre los ciudadanos.
-¿Usted está loco? ¿El boxeo?
-Un poco el boxeo y otro poco la deformación del castellano.
-¿Tomó la pastilla? ¿Le molesta si lo tuteo?
-No y sí.
-Boxeo y deformación del idioma dice, me explica si es tan amable.
-Ahora sí. Le cuento la piedra en el zapato de mi cabeza desde hace días atrás. En mi clase de inglés, mi filipina profesora centró la enseñanza en los tratamientos “polite” o “impolite”. En inglés se utiliza para ambos casos el mismo artículo determinante y se cambia el verbo.
-Me aburre Saubidet, no esperaba una clase de inglés.
-Usted me aburre más y así y todo le sigo conversando. ¿Quiere que continúe?
-Por favor, disculpe.
-Continuo. En Argentina no solo cambiamos el artículo, sino que deformamos el verbo que lo acompaña, transformando nuestra comunicación en más campechana y amistosa. Es algo natural y no me quejaré de ello ya que en mi vocabulario están afincados todos los verbos deformados con su “vos” por delante.
-Viene bonito al menos, aunque no le encuentro la vuelta.
-Ya llego. Por alguna mutación idiomática producto de arrabales, conquistadores, Borges o quien sea, comenzamos a utilizar el artículo “vos” de forma natural. Eso nos diferenció del resto de los latinos, ese simple artículo determinante se encargó de reconocernos en el mundo de habla hispana como únicos.
-Me parece que en otros países también vosean.
-Un poco en Perú, Chile, Venezuela, Uruguay, Colombia; pero no deliberada y constantemente como nosotros. Al menos ellos no deforman el verbo posterior transformándolo de grave a agudo. Dicen que en Centroamérica lo hacen también aunque no puedo dar fe.
-No se olvide del “Boluuuudo”
-Tiene razón, aunque esa palabra marca una diferenciación jocosa y risible más que idiomática.
-Aja.
-Mi comentario radica en que fue el pugilismo el responsable de la mala utilización de la expresión “tuteo”
-¡Usted está chapita!
-No, y no solo el boxeo sino también la deformación del idioma. Imagínese que de utilizar la palabra correcta, el ciudadano de a pie debería preguntarle a su interlocutor: ¿Lo puedo vosear? Debido a la deformación popular del idioma, el interlocutor interpretará una invitación a un entrevero de trompadas ya que la mayoría de la población posee la perversa costumbre de suplantar la “x” por la “s”.
-¡Jajajaja!
-No se ría tanto, por esa única razón los argentinos somos los únicos individuos en el mundo que tuteamos sin utilizar la palabra TU. ¿No le parece que somos unos hipócritas?
-Me parece que usted le busca la quinta pata al gato, aunque esta vez un poco de razón tiene. ¿Lo puedo vosear?
-Preferiría mantener cierta distancia, por respeto y futuros moretones.

Cruz Joaquin Saubidet
Enero 4. 2006