Blog de un escéptico servidor. "Creo que el kiwi no es una fruta" "Capaz si llegaron es porque transaron y si se mantuvieron es porque a muchos cag*ron." "Creo que Argentina ya no es lo que era, pero a mí me alcanza" "Me gusta más criticar que ser criticado, pero me controlo" "Está mal, pero para ponderar, me quedo callado"
junio 20, 2008
Reciclaje de mejunjes azules (VI)
***** ***** ***** *****
¿Me encontró la soledad, o dejé escapar a todo el mundo?
***** ***** ***** *****
El foco de todos los problemas, debe agarrarse con un trapo.
***** ***** ***** *****
Si el café se ha enfriado, significa que supiste aprovechar el tiempo.
***** ***** ***** *****
Todas las personas brillantes tienen momentos opacos; es una pena que no ocurra a la inversa.
***** ***** ***** *****
Es muy triste cuando se termina una bebida exquisita.
Cruz J. Saubidet®
abril 22, 2008
Reciclaje de mejunjes azules (V)
Un jefe amarrete y un empleado disgustado pueden chocar en discusiones interesantes.
La ciudad de la infidelidad es un recinto donde las relaciones duran demasiado poco.
La esquina de las despedidas está enfrente al rincón de las bienvenidas. Calle de por medio pasará la vida de nuestros personajes.
No te abandono, mi amor, solo te reemplazo.
Aníbal no puede cortar el cordón. Es un gigante bondadoso y trabajador que a los 45 años sigue dependiendo de la aprobación materna en cada aspecto de su vida.
Ahora debe partir hacia un mejor trabajo, alejado y solitario. Quiere llevar a su madre pero la situación y la vejez de la señora no se lo permitirán. Aníbal no quiere estar solo, entonces, por primera vez en su vida, piensa en formar una familia.
Sus meditaciones lo sumergen en las posibilidades:
Mujer conocida y con hijos,
Jovencita, y por lo tanto de cascos blandos.
Señora viuda pero mayor.
Etc.
En el fondo de su alma, Aníbal no quiere una mujer, solo escapa de la soledad.
Todo daba a entender que su camino al éxito era seguro, sus ideas eran maravillosas, se construía una casa de cuento, su trabajo no paraba de darle satisfacciones, iba a casarse con una mujer increíble, viajaba sin descanso, cantaba bien, publicaba artículos en varios medios, era respetado y joven.
Pero se murió antes de que sus huellas estuvieran bien afirmadas. Fue olvidado.
¿A que se dedicarán las señoras que no aprendieron a bordar, tejer o masturbarse a diario y que no les gustan los deportes en televisión?
Y pensar que decían que enseñar manualidades era innecesario.
Charla de lavandería con la empleada mientras la tele mostraba imágenes de la visita del papa a Nueva York.
-¿Usted creé en el Papa?
-¿En lo que dice? Más o menos.
-No, en eso de que el papa es el enviado de Dios en el mundo.
-¿Quién dice eso?
-Todos.
-Entonces no, no creo en el Papa.
Cruz J. Saubidet®
diciembre 06, 2007
Reciclaje de mejunjes azules (IV)
Los terroristas son como el amor, (o como las arañas venenosas), para picar no deben ser vistos, porque serían pisoteados.
***********************************************************************************
No sé si a quien elevar mis quejas:
- al inventor del PowerPoint,
- al botón “reenviar” de los emails,
- a las personas que creen que uno los va a leer,
- a las personas que creen en el poder de las cadenas de correo,
- O a mi propia intolerancia.
***********************************************************************************
“Fijate si está filoso”
Frase de mi hija durante el “Black Friday”. Quiso que me cerciorara si había una fila larga en el negocio.
***********************************************************************************
Pocos autores escriben buenas canciones sobre un amor feliz.
***********************************************************************************
Muchas veces el poder NO se mide por las personas a las que uno maneja, una sensación muy gratificante, es sentir que nadie tiene poder sobre uno.
***********************************************************************************
más MEJUNJES AZULES
diciembre 12, 2006
Reciclaje de mejunjes azules (III)
NAPOLEON:
“Vestime despacio porque estoy apurada” me dijo esta mañana mi hija mientras el reloj marcaba la hora de su ingreso a la escuela y yo la apuraba, ¿quién decía eso papá?
PINOCHET:
Parece que se murió nomás. Tanto hacerse el enfermo para zafar de los juicios, terminó siendo cierto. Chile es un país muy raro. Por suerte se descubrió que además de asesino fue ladrón porque lo primero había quedado en el olvido de muchos.
CUMPLEAÑOS:
Debe ser difícil cumplir 40 años, pero debe ser mucho peor que nuestro hijo los cumpla, ¡Pongámonos en el lugar de nuestros padres!
DESGARROS:
Quizás de tantos desgarros la vida me ha endurecido, pero esos mismos desgarros son los que transforman los lugares lejanos en el tiempo, en platónicos.
La nostalgia siempre está, pero la posibilidad de cambiarla por desilusión no siempre es un buen negocio.
CORDILLERA:
Los pozos de aire de la cordillera se empecinaron en movilizar mi estómago desde el tobillo hasta la garganta, al principio estaba aterrado, pero luego del quinto y considerando que morir no podía ser tan malo, los tomé como un juego, una montaña rusa fascinante que podía seguir de largo en las curvas. (De mi viaje en Hércules sobre la cordillera boliviana)
AZAR
La mayoría de mis aciertos fueron azarosos, en cambio mis errores fueron decisiones muy meditadas.
SOBRE EL FOLKLORE (del malo):
La radio ofrecía folclore del malo para quien quiera sufrir, también parecían sufrir los cantantes tan tristes, tan abandonados, tan pobres, con patrones tan malos, con hijos tan hambrientos, con perros tal fieles, con vacas tan ajenas, con orgullos tan grandes, con corajes tan valientes, con cuchillos tan filosos, con mujeres tan infieles, con amores tan al pedo, con olores tan a campo, con metáforas tan usadas, etc., etc.
Cruz J. Saubidet®
politica humor pensamientos pinochet
abril 10, 2006
Reciclaje de mejunjes azules (II)

Recurrimos a la hostilidad cuando nos hostigan,
A la guerra cuando nos atacan,
Al olvido cuando nos hieren,
Al la desmemoria cuando perdonamos.
A la soledad cuando nos atosigan,
Al rechazo ante el dolor,
Al disconformismo ante la felicidad,
A la duda ante la verdad
Al silencio
Desgastamos tiempo en superficialidades
Desperdiciamos buenos momentos con amarguras
Desaprovechamos oportunidades ante peligros
Apoyamos permanentemente a personas que no lo merecen
Pasamos por alto situaciones que nunca deberían ser descontempladas
Votamos candidatos de dudosa capacidad
Defendemos actitudes olvidando la empatía
Criticamos, mucho criticamos.
Esperamos momentos de alegría
Pero no les generamos el espacio necesario
Sucumbimos a pasiones desmedidas
Sin tener en cuenta a los que hacemos daño
Ronroneamos ante la comodidad del triunfo
Gimoteamos si este se demora
Nos desmoralizamos por pequeñas cosas
Que son muy poco.
No hablo por todos, ojalá hablara solo por mí.
Cruz Joaquín Saubidet®
marzo 27, 2006
Reciclaje de mejunjes azules (I)

Un gran amigo, que el tiempo se ha encargado de mantener en la atmósfera de la amistad a pesar de la distancia y los desencuentros, se había impuesto obviar de su vocabularios la frase “masomenos”
----
Otro personaje de mi círculo más querido, jamás dijo “te perdono” o “no te hagas problema” o “todo bien”, solamente preparaba unos mates o compraba una cerveza y te lo hacía sentir.
----
Otro gran amigo, armó su vida a base de desprendimientos, y no le salió nada mal. Solo él y nada más que él logró convencerme que su casa era mi casa por el tiempo que necesitara.
----
Otro incondicional me miraba fijo con sus pelos al viento luego de haberlo yo agredido. “No podes ser tan canalla” me gritaba pero luego buscaba la pelota y nos íbamos a jugar al fútbol.
----
Otro, hablaba muy en serio cuando decía “contá conmigo”
----
Otro amigo siempre supo preguntar lo que yo necesitaba preguntarme y consiguió que me perdonara errores que suponía imperdonables.
----
Otro gran compañero me inclinó a pensar que la individualidad es importante en relaciones humanas y que dos buenas individualidades formas una excelente amistad.
----
Las noches desveladas de asado, vino y luego mate; solo dejaban en claro que éramos amigos, nadie pretendía más.
----
Mis amigos formoseños me obligaron a no fumar mientras tomábamos mate. Nunca lo había pensado, pero era injusto sumar a los gérmenes de la bombilla, nicotina y alquitrán.
----
Un paisano viejo me dijo a mis 13 años: “Deje de hablar de mujeres, yo a su edad solo pensaba en tener mucha fuerza”
----
Una vez me ofendí con un amigo pues me escribió desde Europa que yo era una persona como para “estar”. Hoy comprendo que esa palabra implica muchas más cosas que las que yo esperaba recibir de mi amigo.
----
Mi padre y yo jugamos durante años el “juego de las ofensas” Luego dejamos de jugar por estar alejados. Años mas tarde comenzamos el “juego del reencuentro” que no ha terminado.
----
Cierta vez estaba a los besos con una amiga dentro del auto. Cuando le propuse ir a un hotel me dijo “Vamos, me estoy haciendo pis” La dejé en la puerta de su casa y nunca más la vi.
----
¿Cuántas veces no me animé a besar bocas ansiosas por ser besadas?
----
Una noche de 2003, estaba en una reunión muy aburrida de un partido político “nuevo”. Hablaban, hablaban, hablaban. Me levanté de la silla y dije que si queríamos un partido novedoso deberíamos dejar de hablar tanto y proyectar y trabajar sobre los proyectos. Me miraron como si fuera un loco, la política es para hablar mucho me aseguraron los dirigentes. Me fui y nunca regresé.
Cruz Joaquín Saubidet®