junio 25, 2007

Segundas vueltas, primeros pasos.

Es imprescindible para un político haber tenido profesores muy malos, porque mentir es decir lo contrario a lo que se sabe, por lo tanto, si aprendieron cosas erradas y mentirán “por profesión”, mas vale que lo aprendido estuviera equivocado. Con suerte se les escapará alguna verdad de vez en cuando.


Hace mucho que no escribo política, pero cuando mis pronósticos se van dando me parece que debo dedicarle algunas letras al tema. Aunque el tema no es la política, quizás la palabra “soberbia” sea la que viene al caso.
Hace tres años, el presidente argentino Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada con poco más del 20% de los votos, ya que debía competir en segunda vuelta con Carlos Menem quien había llegado al techo de sus votantes en la primera vuelta y optó por retirarse de la segunda en vistas de una abultada derrota.
A partir de allí, el presidente manejó los hilos del país de una forma diferente que en un primer momento me simpatizó. Pero, al contrario de la lógica, su nueva forma de gobernar, se vio opacada rápidamente por sus ansias de poder, de todo el poder, peor aún, la ostentación todopoderosa de él y hasta de su gabinete.
La formula es una sola: negar lo malo, destacar lo bueno; el resto es silencio, ese silencio cargado de murmuraciones que denotan operaciones políticas hasta para la elección de los zapatos de la primera dama. Nada ha cambiado en realidad, solo una cada vez más débil coraza de “izquierda” y “derechos humanos” que convence cada vez a menos personas.

Hace tres semanas, la ciudad de Buenos Aires eligió a su jefe de gobierno. El candidato oficialista (y ministro nacional de educación) Daniel Filmus, accedió a la segunda vuelta electoral con una diferencia de 25 puntos detrás del ganador Mauricio Macri. Sin embargo, lejos de retirarse y hacer ahorrar al país el tiempo y los millones que significan una segunda vuelta electoral, la orden presidencial fue pelearla hasta las últimas consecuencias y competir pasara lo que pasara.
El triunfo del candidato del presidente solo era posible si el 30% de la gente que no había votado a ninguno de ellos lo votaba a él. Algo impensado en cualquier cabeza normal, se habló durante 20 días como una “seria posibilidad” Para eso, el gobierno utilizó muchas cartas guardadas bajo la manga en función de desprestigiar algunos personajes cercanos al candidato y que si bien tuvieron éxito sobre los implicados no afectaron a Mauricio Macri, que anoche triunfó con el 61% contra el 39% del candidato presidencial.

Al mismo tiempo en que Buenos Aires pasaba a manos opositoras, la provincia más austral del país hacía lo propio de la mano de una mujer (Fabiana Ríos), que le ganaba al candidato oficialista (Cóccaro) y le regalaba al ARI de Lilita Carrió la gobernación de Tierra del Fuego.

Los vientos del sur son distintos a los que corren en Buenos Aires, pero si la política sigue sus causes normales, van a desparramarse con velocidad.
Santa Fe y Santa Cruz cambiarán de manos, Mendoza es posible, con Córdoba nunca se sabe y el vicepresidente va a tener mucho trabajo para ganar en provincia de Buenos Aires.
¿Qué hará el presidente Kirchner ahora?
¿Propondrá a su mujer a la presidencia como amagó hace un tiempo?
¿Se presentará él en octubre para asegurarse un último mandato?
Podría usar la “carta” de la humildad y aceptar sus errores, pero ha leído mucho y en ningún libro los emperadores piden perdón por sus actos.

Cruz J. Saubidet®
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2 comentarios:

Mariluz Barrera González dijo...

Los políticos son de otra especie mi querido Cruz, definitivo: nunca se equivocan, siempre tienen la razón y creo que bien viven en otra realidad. Por eso nunca se equivocan, nunca dicen la verdad y el silencio.... pues que te digo.

Aquí hay un dicho: "El poder embrutece", pero creo que mucho ya estan llegando embrutecidos y ahí se ponen peor.

Un beso.

Julian Jolias dijo...

Hola, esta es la primera vez que entro a este blog. Estaba leyendo tu opinión política, y me permito agregar un par de cosas más que pueden resultar enriquecedoras.

Cuando K. asumió, nunca se supo cual era su procedencia. Con un discurso de izquierda, hizo creer a varios que en verdad era un hombre que promovía el socialismo. Pero conociendo su biografía, su perfil netamente terrateniente lo delataba. Su fortuna en el sur se hizo a base del remate de propiedades por la bicicleta financiera en la dictadura, apoyó explicitamente a menem durante los 90 y fue una parte escencial para la privatización del petroleo, envió los dólares de santa cruz al exterior y nunca más los repatrió(teniendo un conflicto docente con la gendarmería en la patagonia).

Si uno analiza el pasado del candidato puede obviar la cantidad de estupideces que dicen durante la campaña y entender la verdadera ideología del político. Esto no quiere decir que K. no haya promovido importantes avances en su gestión y reconozco que ha sido bastante mejor que sus anteriores. Pero esto no les da inmunidad ni tampoco los coloca en una posición metafísico, propio de los populismos y del fascismo.