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marzo 01, 2021

El sexo y la comida o la comida y el sexo.



Luego del fracaso de las utopías socialistas, las inocencias de la Acción católica, el desparpajo de la secta Moon y de descubrir (no sin una gran tristeza) que no vale la pena cambiar el mundo porque todos los cambios hasta la fecha fueron para peor, a los seres humanos solo nos quedan dos elementos para evitar caer en el abismo de la desesperación. En realidad se trata de los mismos dos elementos de siempre, pero la evolución de la humanidad nos ha querido hacer creer que la vida podría llegar a tener otros fines.
Desde un programador de retorcidos programas informáticos, pasando por un vendedor de seguros, una ejecutiva, actriz, hasta un albañil, hombres y mujeres buscan un único y anhelado fin para sus vidas: comer y coger bien.
Por supuesto que hay miles de componentes que podrían confundirnos y hasta hacernos convencer que los caminos de la vida buscan otras consumaciones, pero si hurgamos profundo concluiremos que los placeres humanos están guiados por esos dos factores.
Todo, absolutamente todo nuestro andar por esta corta vida es buscar algo que los más positivistas llaman felicidad y que yo le llamo, de negativista nomás, pequeñas alegrías. Hay muchas cosas que nos producen sensaciones gratas, pero suelen estar relacionadas o al menos tener un fin común: la comida y el sexo.
El arte sin sensualidad no sería nada, mirar un cuadro, leer un libro, mirar una película o escuchar música nos producen diferentes sensaciones, estas no estarían conclusas si no rematáramos ese efecto placentero con una buena dosis de sexo, porque el placer sin la concreción orgásmica es placer a medias, le falta un poquito.
Triunfar en la vida y ser exitoso en lo que se hiciere, no significaría nada si no se trasladaran aquellos logros a la mesa y a la cama. ¿Exagero?
El sexo y la comida son amplios, y vale todo en ellos. Hay personas a las que les gusta el sushi o la berenjena, el vino o la cerveza para acompañar; otros que disfrutan un trozo casi crudo de carne y no necesitan acompañarlo con lechuga; algunos prefieren grandes porciones y otro poquito pero variado, hay paladares que no soportan altas temperaturas y otros a los que la tibieza los lastima; hay grandes comedores de hamburguesas con queso mientras otros disfrutan del caviar. Hay personas que prefieren el sexo solitario, o de a dos, de a tres o más; algunos prefieren hacerlo con un congénere, otros con una pareja de otro sexo mientras las sesiones grupales colman las expectativas de muchos. Generalmente el más “natural” y barato suele ser de a dos, en una cama y con la puerta cerrada, así y todo es posible que llene las esperanzas de ambos.
El sexo y la comida son compatibles, aunque recomiendo ordenarlos de manera que no se molesten entre sí. La cultura nos obliga a ocupar la noche para tales menesteres, pero si la comida es abundante y previa al acto es posible que genere incomodidades, aunque si el sexo precede a la comida, esta será disfrutada y el sexo realizado con liviandad.

En algunas culturas se come más de lo que se coge, suelen ser las más desarrolladas económicamente, en cambio en las sociedades más pobres se coge más de lo que se come.
Ambas tendencias son negativas, porque focalizar las energías en uno de los dos pilares genera irremediablemente un progresivo e inconsciente abandono del otro.
En las sociedades ricas, el exceso de comida provoca obesidad y por ende coarta la buena predisposición física para una práctica activa del sexo, además de volverlos/as poco atractivos a la hora de un buen revolcón. Me dirán algunos que hay belleza en la gordura, puede ser, pero no demasiado y me refiero a gordura grande.
En cambio, las culturas mal alimentadas, utilizan el sexo como único medio de placer, y al ser lo único se torna peligroso. Las enfermedades infectocontagiosas por vía sexual y el descontrol de la natalidad generan un círculo vicioso del cual es muy complicado salir, dado que son generadores de más hambre.
De esa manera, cuando personas de países pobres emigran hacia sociedades ricas, llevan implícito un trueque de sexo por comida. Algunas sociedades lo aceptan gustosas, otras son más reacias, incluso se hacen las desentendidas y se quejan mientras aprovechan el cambio.
También se da lo opuesto, aunque en menor medida, personas de países ricos visitan países pobres en función del mismo trueque, pero no quiero hablar del tema.

El tema da para mucho, pero es viernes y el fin de semana me pisa los talones.


octubre 29, 2018

"Apoyador integral de locuras ajenas" 2


Ya lo decía Rousseau, el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe, debe haber un poco de cierto al fin de cuentas él se hizo famoso, pero hay que tener cuidado porque la valoración al determinar lo bueno y lo malo de nuestras acciones es un camino ancho y de difícil transito. Las cosas que dañan a los demás están mal, eso está claro; pero muchos conceptos morales no hacen más que joderle la vida a la gente. La gente es mala y comenta decían las vecinas del barrio Roma en Santa Fe, que comenten nomás, casi todo es por envidia.
Esta introducción, como se habrán dado cuenta, es para atajarme de aquellos con más tabúes que libertades en materia sexual. Gracias a Dios, los jesuitas no pudieron ponerme culpas por ese lado, vaya a saber por qué.
Nunca conté esta historia, por respeto tal vez, pero no hay nada de que avergonzarse y la protagonista me autorizó siempre y cuando cambiara su nombre.
En mi primer año en la UNL, hice amistad con algunas personas que no eran el ejemplo a seguir en cuanto a lo académico. Fue un error, pero ya está. Entre muchas amigas, hubo dos con las que me sentía muy a gusto. Ambas compartían una minúscula casa donde nunca faltaba música, cerveza y una buena conversación. Allí pasé muchas horas, rodeado de una agradable libertad de oratoria.
Las dos chicas eran entrerrianas, de un pueblito cerca del río Uruguay y habían compartido escuela desde primer grado.
No eran muy lindas mis amigas, aunque Clarabella tenía un cuerpo muy interesante, que le gustaba exhibir bajo ajustadas camisetas y minifaldas. Cuando yo llegaba hacía como que me agachaba y siempre comentaba el color de sus bombachas.
Las dos noviaban con muchachos de la facultad más grandes que yo, y para mí era un alivio ya que no estaba interesado en relaciones sentimentales de ningún tipo. Una vez, Clarabella dijo querer probarme y sin preámbulo abusó de mi cuerpo. Estuvo muy bien y no afectó en nada la relación ni hubo incomodidades posteriores.
En una de las charlas madrugadas, Clarabella me comentó que su fantasía era protagonizar una película pornográfica, y ahí salto mi instinto de “apoyador integral de locuras ajenas” que le prometió todo el soporte que necesitara.
En un fin de semana en Santa Fe, le comenté al hermano de un amigo que se dedicaba al negocio audiovisual, acerca de mi amiga y su deseo. Y ahí quedó la charla. Hasta que un mes después, mi amigo me entregó un papel de parte de su hermano. Era un nombre y un teléfono para que le entregara a Clarabella. Así lo hice y los días pasaron.
Una noche de jueves, Clarabella me contó que tendría una entrevista en Santa Fe, en un par de semanas y que necesitaba mi ayuda para prepararse.
Por supuesto que accedí, quién se negaría a eso a los dieciocho. Durante una semana, cada noche dedicamos tiempo a mirar películas y a practicar posiciones, movimientos y sonidos propios de la industria del entretenimiento para adultos. Ella pedía y hacía indicaciones y yo trataba de hacer un decoroso papel. Aprendí mucho esos días y las enseñanzas me acompañaron el resto de mi vida. Le pregunté a Clarabella por qué me elegía por sobre su novio para esos menesteres, la respuesta concisa y clara fue que ella estaba enamorada y los sentimientos no ayudan en esta industria. Estuve de acuerdo y seguimos practicando.
Clarabella fue a la entrevista y no me permitió acompañarla, fue una lástima que no la eligieran, creo que tenía mucho talento, posiblemente sus rasgos duros y su tez oscura le jugaron en contra. Así y todo, le entregaron el video de la prueba y lo miramos una noche los tres. El actor me superaba por todos lados y Clarabella hacía un papel descollante, aplaudimos al final y brindamos con cerveza. Nunca más pasó nada entre nosotros.
La vida siguió y los caminos nos separaron. Cuando decidí escribir esta historia la busqué en Facebook y nos mandamos unos mensajes. Es madre de cuatro hijos y tiene su negocio en su pueblo natal. Me aseguró que guarda el video de la prueba y el recuerdo de esas practicas en un rincón de su corazón.
La verdad, Cruz, me comentó, el actor era muy grandote de todos lados pero con vos fue mucho mas divertido.  
Yo, agradecido.

Cruz J. Saaubidet®

mayo 01, 2017

NO ES PA TANTO, ¿O Sí?

En mis tiempos adolescentes, la exacerbación sexual era física y cultural. No había Internet y para mirar una película porno había que tomar demasiados recaudos desde el momento de alquilarla hasta el acto de disfrutarla. Las revistas eran de gran ayuda a la hora de la autosatisfacción, pero lo cierto es que a los catorce o quince años revista o no revista era casi lo mismo. Creo que más que provocar algún tipo de excitación sexual, el material pornográfico cumplía una función mucho más de descubrimiento anatómico y aprendizaje. Las revistas y películas nos enseñaban y a su vez nos obligaban a pensar y conversar más y más acerca de sexo.
Pero yo no quiero escribir sobre sexo, ya hay demasiado a las vueltas, yo estoy tratando de imaginar todo lo contrario.
Una vez, en medio de una charla sobre sexo llena de mentiras y exageraciones, un hombre rústico y con tatuajes en los brazos me dijo: “Yo a tu edad pensaba en tener más fuerza y no en esas cosas” En ese momento lo ignoré, pero ahora que debo tener los mismos años encima, me planteo sobre la cantidad de energía que ocupé en el sexo (mas pensado que actuado) durante mi vida, el desperdicio de horas en esos menesteres y lo que es peor lo poco que he aprendido. Porque el sexo debe ser de las actividades con más horas teóricas y prácticas y la que se aprende más lentamente.
El problema básico del sexo es que está bueno y puede ser divertido si se le suma libertad física y mental.
Pero yo tengo muchas dudas.
No estoy seguro de que la actividad sexual no esté sobre-valorada y que no sea más que la sumatoria de información, publicidad, competencia y placer en partes iguales. La información tiende a reprimirnos y controlarnos, la publicidad nos hace creer que si cogemos mucho somos mejores, la competencia nos obliga a ser buenos amantes con nuestra pareja y frente a los otros y el placer es una simple acabada y/o la satisfacción de haber proporcionado un momento agradable a nuestra pareja.
A lo largo de mi vida he dado con algunas personas indiferentes al sexo, como un estúpido no supe nutrirme de sus enseñanzas. Porque estoy convencido que una mente libre de sexo está abierta a muchas experiencias intelectuales, sociales y culturales impensadas para un personaje de instintos básicos como el que escribe, que si hubiera escuchado a aquel hombre tatuado en mi adolescencia, habría descubierto que los músculos firmes son de gran ayuda a la hora de una buena revolcada.

octubre 05, 2007

un rapidito

Se dio así, cuando dos personas piensan y sienten al unísono la situación se genera sola. Sin desprenderse ni decir palabra caminaron hacia un motel de la calle México e hicieron el amor durante toda la tarde, parando de a ratos y acariciándose con cuidado. Se dijeron hasta mañana al despedirse, aunque sabían que iba a ser difícil.

Fragmento de NADA ES TAN ASI® CJS-2007

junio 11, 2007

El sexo y los medios de comunicación.

La forma de encarar los temas sexuales en los medios de comunicación masivos están equivocadas y si la situación sigue así no va a llegar a lugar alguno.
La televisión de EEUU (especialmente la latina) empaña digitalmente las imágenes supuestamente nocivas a la moral, de esa manera, un desnudo en una película va a salir con círculos opacos sobre las tetas y la entrepierna de la actriz, (incluso en el horario de protección al menor) También los pitidos sobre las palabras inapropiadas son comunes.
Sin embargo, a las tres de la tarde en cualquiera de los programas espantosos, una mujer pregunta a la conductora:
"¿Por qué los hombres dicen que las latinas fingimos el orgasmo?" Y la conductora, con acento centroamericano dice:"No solo las latinas, chica, la mayoría de “nosotra” alguna vez lo fingimos, porque los “hombre” no saben como proporcionarnos el “candó” necesario previo a la penetración, “mucho deyos” ni saben donde está el “clítori” y no tienen idea como estimular nuestras vaginas.
Esta conductora que se cree muy avanzada en cultura, no sabe absolutamente nada de sexualidad porque le falta el tacto y la capacidad para distinguir el canal de comunicación que está utilizando.
Ser sabio puede significar “la nada” si la exposición de los conocimientos está mal dirigida.
Si mi hija hubiera mirado ese canal (podría haber pasado, a las 3.30 de la tarde), yo debería haber utilizado muchísimo tiempo y esfuerzo en explicarle que es el orgasmo, el clítoris, las estimulación vaginal y la penetración. Por suerte no lo vio, pero eso me implicó bloquear los canales con programas de ese tipo, que son la mayoría.
La cuestión es que si ese programa hubiera sido a la noche no me habría molestado, me parece perfecto que se hable de sexo, pero si se va a hablar de temas adultos háganlo en un horario acorde.

Aparentemente, si el sexo no se toma por el lado de la ciencia, se mancha, se oscurece y se transforma en algo que no puede conversarse a los cuatro vientos sin caer en las garras de la impureza y el pecado.

¿Es pecado coger como Dios manda? Perdón, Dios no manda a eso, solo lo sugiere como un acto de procreación, en realidad admite el placer ¿cómo negar un orgasmo? Lo que no acepta son los métodos para frenar todo lo que los espermatozoides quieran hacer con el óvulo. Pero ese es otro tema.

No a todos nos gusta el cine, ni la música, ni la literatura, ni los cuadros; sin embargo a todos nos gusta el sexo, y nos gusta como el principal de los entretenimientos. Eso lo sabemos y, a pesar de esa verdad, en las secciones al respecto no figura el sexo como el principal, incluso ni siquiera figura.

En la actualidad no existe publicación o programa de TV que se tome el sexo como corresponde. Unos se van para el lado de la ciencia (Psicología y sexología incluidas) y le quitan toda la atmósfera interesante y otros agarran para el lado más chabacano y prefieren agregarle “equis” a los informes. ¡Mierda ambos!

La única forma de hacer entretenido el sexo es emulando una charla entre amigos o amigas donde no se repara en la posibilidad de disgustar al otro y se conversa con naturalidad. Se descubren muchas cosas del otro y casi siempre se puede aprender algo.
Eso sí, si hay niños cerca cambiemos de tema.

Cruz J. Saubidet®

mayo 31, 2007

Un coleccionista frustrado (Diálogos conmigo mismo)

Por razones incomprensibles para un despojado como yo, muchísima gente ocupa su tiempo en el arte de coleccionar elementos de todo tipo y color.
En concordancia con su poder adquisitivo (o no en casos patológicos), el ser humano a lo largo de los años se ha dedicado a recopilar una enorme cantidad de cosas en función de satisfacer un ansia acaparadora o quizás por lisa y llana fanfarronería.
Desde estampillas postales hasta autos lujosos pasando por juguetes, trenes a escala, libros antiguos, billetes de todos los países, pasajes de avión, colectivo o subterráneo, ollas y sartenes, obras de arte, descubrimientos arqueológicos, fotos de paisajes o de mujeres desnudas, tapas de gaseosas, latas de galletitas, velas, fósforos, mates, cuchillos, discos, perfumes, pelucas, trofeos, etiquetas de cigarrillos, etc.; todo lo que pueda ser juntado, guardado, cuidado y mostrado es digno de alguna colección.
Y no solo las personas, las instituciones coleccionan sus logros en forma de placas recordatorias o trofeos conquistados y los países compilan en sus páginas de historia (o en sus territorios) una buena recopilación de triunfos y conquistas por sobre otros.

Yo carezco de paciencia y por eso mi mente no está preparada para esperar la llegada de nuevos elementos a reunir en un grupo homogéneo.

-Parece que venimos sin muchas ideas Saubidet, mire que ponerse a escribir sobre colecciones justamente usted.
-¿Cuál es el problema? Puedo hacerlo, lo que no puedo es hacer empatía con los coleccionistas.
-¿Nunca coleccionó alguna cosita?
-Una vez, de chico, empecé una colección de etiquetas de cigarrillos, pero al segundo día me aburrí de caminar las calles juntando paquetes, peor aún, descubrí que de esa manera nunca iba a lograr las difíciles, esas que decían “made in USA”, así que abandoné.
-¿No tiene nada guardado de su paso por este mundo?
-Me queda mi hija, pero no existen pruebas de mi paso por el colegio, ni apuntes de la universidad, ni siquiera tengo muchas fotos de amigos o chicas que desvelaron mis días.
-Podría empezar como Umberto Eco, a juntar escritos con un tema referencial como la niebla.
-Me aburre, muchas veces cuando cierro un libro pienso en transcribir algo, pero el tiempo destruye la idea.
-O sea que usted es vago, coleccione algo, como aquel conocido nuestro que juntaba imágenes de clítoris, ¿se acuerda? Esa sí que era una buena colección, las cosas que descubrimos del sexo con esas fotos escondidas.
-También recuerdo al médico kenyano que coleccionaba en tarritos de vidrio los clítoris que extirpaba cada día.
-No me invente, no creo que exista alguien así.
-Usted no se imagine, absolutamente todo, cualquier pavada que exista, va a encontrar alguien dispuesto a coleccionarla.
-Y
ebay para conectar a los fanáticos.
-En muchos casos, la llegada de la Internet y la accesibilidad a todo y a todos, le quitó heroísmo al hecho de encontrar nuevos elementos de colección. Nuestro amigo, recuerda, cuando Internet comenzó a mostrar clítoris a diestra y siniestra, perdió el entusiasmo y no estoy seguro que siga juntando las fotitos.
-Pero al menos en la cabeza debe guardar una colección de recuerdos.
-Eso sí, incluso en la computadora también guardo muchos escritos, pero tanto el cerebro como el disco de la PC pueden sorprenderme una mañana y aparecer en blanco, puedo hacer back up de la PC, pero no del cerebro.
-Ya lo van a inventar, no se preocupe.
-Si el cerebro tuviese un buscador podría ordenar y coleccionar los recuerdos, un día coleccionaría todos los asados y guitarreadas con amigos, otro los amores que hicieron cosquillas en el pecho, otro las charlas de madrugada con el mate en la mano, otro las mejores frases de mi hija, otro los paisajes fabulosos, otro las mejores escenas sexuales de mi vida y así podría seguir hasta mañana.
-¿Por qué no lo hace? Ordene todo eso y escríbalo.
-Ya le dije, mi memoria es desordenada y tengo que escribir de otras cosas, aunque si se fija bien, es posible que entre tanta ficción encuentre algún pedacito de mis colecciones.

Cruz J. Saubidet®

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mayo 23, 2007

TEORÍAS DE UN FABULADOR.

Las ideas vienen, fluyen y se van, la mayoría de las veces sin dejarme una conclusión satisfactoria. Eso sí, en ese momento hago uso de ellas y esas insostenibles afirmaciones pueden hacer de una conversación tediosa un momento digno de mención en charlas posteriores. Por eso debo recordar cada charla que he mantenido para no caer en una contradicción tras otra y ser considerado como lo que soy: un gran fabulador.
Estoy conciente de que ese defecto no se trata de un problema psíquico ni se ha desencadenado por efecto de situaciones conflictivas de mi vida, simplemente es genético, mi madre es así y mi abuela materna podría decirse que era la mejor.
Me resulta cómico observar a mi mujer cuando hago mis exposiciones extensas y detalladas sobre cualquier tema, su mirada es la misma que hace mi padre cuando mi madre arremete y es posible que mi abuelo, al que no conocí, hiciese la misma volada de ojos.
Los temas son infinitos:
Una charla sobre los chinos de Flushing puede desencadenar una teoría sobre las relaciones interraciales oriental-occidental. Ahí gano el foco de la discusión y aseguro sin dar cabida al error que no se trata de que los norteamericanos busquen una geisha de amante sino que, dadas las pequeñas proporciones peneanas de los hombres orientales, son ellas las que buscan individuos mejores dotados que las satisfagan. Y como la naturaleza es sabia pero no inconsciente, difícil es encontrar una pareja mujer oriental-hombre afro americano, porque caeríamos en la historia de la hormiga y el elefante.
En el caso de las chicas occidentales, por la misma razón, es improbable que las veamos del brazo de un oriental.
Hasta ahí bien, pero pasó que me invitaron a una fiesta y en ella me encontré con tres japoneses del brazo de chicas occidentales, incluso una era afroamericana. Deben ser millonarios pensé, pero los muchachos vivían en Queens y estudiaban en un college de tercera categoría. Mi teoría dio por el suelo y ya debo descartarla de toda reunión, incluso cambiar de tema si los que la escucharon comentan sobre ella.
El problema de la inmigración en EEUU me ha incitado a promulgar varias teorías que, desgraciadamente, aun no fueron dadas contra el piso por la realidad. Hace más de un año, yo aseguraba que todo seguiría igual o peor, que los políticos yanquis no moverían dedo alguno por regularizar la situación de millones por una sencilla razón: Les conviene dejar las cosas como están. Un país como este necesita gente que no ahorre, que siempre esté endeudada y que gaste, que gaste todo lo que tiene. Trataron de refutarme con el tema de las remesas enviadas por la diáspora mes a mes, pero así y todo, vivir acá no es gratis y el inmigrante se ve tentado rápidamente a consumir, consumir y consumir.
Desde el momento que le permiten al inmigrante indocumentado pagar sus impuestos y registrarse en el IRS sin que los datos se crucen con la migra, caemos en la cuenta que por bastante tiempo la cosa seguirá como está.
Le tiran algún hueso cada tanto para dejarlos tranquilos. El año pasado permitieron las marchas sin represión, este año, a pesar de ser muchísimos menos, ya les pegaron un poquito, el año que viene, los pocos que se animen a manifestar, van a correr serios riesgos de deportación.
Este país necesita de los indocumentados para poder seguir creciendo con mano de obra barata, muy pocos oriundos de aquí trabajarían por 6 o 7 dólares la hora, les conviene el seguro de desempleo.
Así y todo, creo que en el 2009 o el 2010 va a haber una reforma migratoria, eso después de tener la frontera bien cerrada y protegida.
Muchas de mis teorías producen en mucha gente una antipatía hacia mi persona que por el momento no me cuesta ignorar.
Cuando hablo de religión y considero que todas las religiones son un invento y que han utilizado a Dios como motivo y excusa de cuanta cagada se ha hecho en el mundo, muchos me miran con desprecio.
Cuando aseguro que todos lo cantantes, actores u otras personas que pregonan salvar a la naturaleza y al mundo son unos “chantas” que solo buscan prensa, algunos me insultan, incluso a mí me hace feo pensar así.
Cuando descreo de todos los gobernantes porque considero que su llegada al poder se debió sin duda a un entramado de pecados y transas, la mayoría de la gente me mira con lástima y me aseguran que nunca seré feliz.
Mi teoría sobre el sexo y la comida como únicos movilizadores de la raza humana (ver teoría) ha tratado de ser refutada, hasta el momento sin mucho éxito.
Cuando aseguro que el machismo existe porque es un invento de las mujeres que prefieren una vida con menos sobresaltos, muchas me escupen y aseguran que no es verdad, eso sí, prefieren a su lado a un hombre de carácter. Incluso no me creen cuando aseguro que el orgasmo masculino no es gran cosa si no esta acompañado de la satisfacción de haberle brindado otro a la pareja.
Las teorías son muchas, a veces me asusto al encontrarme parecido a Lord Henry, aquel personaje de Oscar Wilde que llenó la cabeza de ideas a Dorian Gray, por suerte, mis interlocutores no me toman tan en serio.

Cruz J. Saubidet®
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febrero 15, 2007

Diálogo sobre sexo, virginidad, machismo y culpas.

Este diálogo surgió en un ómnibus de larga distancia, teníamos 18 años entonces y no sabíamos mucho de la vida, pero queríamos aprender.

CJS:-Lo que pasa es que somos un producto, lo queramos o no, de la educación jesuita, los forros estos, nos han creado una gran facilidad para la culpa, incluso nos sentimos culpables de situaciones que no lo merecen.
EL LOCO:-Tal vez.
CJS:-A ver ¿por qué no cogemos con todas nuestras novias o al menos nos da tanto trabajo?
EL LOCO:-Porque ellas no quieren entregarse, no quieren perder su virginidad.
CJS:-¿Qué no van a querer? Desde que se agarran la primera calentura y se les moja un poquito, lo único que quieren es que se la metan, como nosotros clavarla.
EL FILÓSOFO:-Tal vez, pero tienen muchas represiones que se lo impiden, no te olvides de los padres, la religión.
CJS:-Disculpame, ¡nosotros también!, Hace años que nos vienen diciendo que la paja y las relaciones prematrimoniales son un pecado. Pero no hacemos caso, salvo contadas e improbables excepciones, todos nos hacemos la paja y ninguno se plantea llegar virgen al matrimonio.
EL LOCO:-O sea que los hombres le damos menos bola a las represiones que las minas.
CJS:-O sea que los hombres le damos menos bola a las represiones.

FERNANDA, una chica mendocina, se acercó y se sentó a mi lado.
FERNANDA: -¿De que hablan? Preguntó.
CJS:-De sexo y represiones, nos viene bien que estés. ¿Nos explicás en que consisten las represiones femeninas y por que razón su virginidad es más importante que la nuestra?
FERNANDA: -No sé, ¡fue hace tanto!
EL LOCO:-¿A que edad?

FERNANDA:-diecisiete, un primero de enero.
CJS:-¿Y cuanto tiempo de calentura te aguantaste?
FERNANDA:-Desde la primera vez que me apoyaron el que te dije por los alrededores de la que te dije. Los primeros besos de lengua, tendría quince.
CJS:-¿Y por que tardaste dos años en fifar?
FERNANDA:-Miedo.

EL FILÓSOFO:-¿Miedo a que? Leer completo.........

Cruz J. Saubidet®


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enero 26, 2007

Manual absurdo de categorías sexuales.

El sexo se divide en dos grandes categorias:
El que deja huella y el que no deja huella y llamamos huella a cualquier tipo de marca en el cuerpo de los implicados en este asunto.

La categoría del sexo que no deja huellas:
En el puesto número uno tenemos, por décimo milenio consecutivo, a la masturbación.
Algunos llegaron a llamarla vicio o enfermedad, pero no crean que así sea, la masturbación es el método más natural inventado por el hombre para descargar tensiones y hacerse acreedor de un placer veloz, limpio y, no está mal decirlo, egoísta.
Hombres y mujeres inician generalmente su vida sexual de esta manera, y de esa forma la terminan, porque cuando las energías disminuyen y no alcanzan para la cópula, siempre una mano salvadora los sacará del problema.
Muchas veces las parejas recurren a ella cuando el cansancio del día y la “fiaca”, confunden al deseo, pero este logra imponer un poco de su esencia.

En el puesto numero dos, varios pasos detrás, avanza el sexo oral. Salvo en caso de grandes contorsionistas, suelen ser imprescindibles dos personas para realizarlo. Podríamos llamarlos emisor y receptor. A diferencia de la masturbación, para esta actividad es necesaria cierta destreza que generalmente se logra con la experiencia. No está demás estudiar un poco de anatomía y preguntar al receptor cuales son sus preferencias al respecto. Para un buen papel en estas empresas es imprescindible tener un dominio absoluto de la boca, los labios, la lengua y especialmente los dientes, que en el entusiasmo propio del momento pueden causar algún tipo de daño; y no queremos pasar esta actividad a la categoría de “sexo con huellas”. En este tipo de relación sexual, los caballeros suelen ser mas conformistas que las damas, quizás porque un pene es mucho mas definido y maniobrable que una vagina; o porque los hombres tenemos menos paciencia. Existe el famoso “69”, interesante a veces, mas con un defecto, la concentración necesaria para brindar y a la vez recibir placer suele provocar defectos en el desempeño de los amantes, lo recomiendo en algunas ocasiones de extrema urgencia, pero si no hay apuro, uno a la vez es lo ideal.

Esta actividad suele ser predecesora de otras también interesantes, aunque están en una categoría diferente y la trataré más adelante.

La categoría del sexo que deja huellas:

El pene, al cargarse de sangre y lograr no solo dureza sino duplicar o quintuplicar (en el caso de los orientales) su tamaño, se transforma en un arma que produce placer y marcas en partes proporcionales.
A su vez, existen en el mercado una gran variedad de aparatos y juguetitos tanto para hombres como mujeres. La mayoría de ellos se utilizan sobre los órganos sexuales y, unos más otros menos, dejan su huella. Por ende, si son utilizados a la hora del placer solitario, deberíamos categorizar a esta actividad (con suplementos) como dejadora de huellas.
Llamaremos sexo que deja huellas a toda actividad donde entre en juego la penetración del pene y/o manipulación con objetos de los órganos genitales. Es la actividad sexual típica, donde el pene ingresa en alguna oquedad de su acompañante en la búsqueda de una eyaculación y, si es posible el goce de su pareja.
Quiero remarcar que el hecho de dejar huella no transforma a esta categoría en despreciable ni sucia. Sin duda se trata de un entretenimiento maravilloso donde las personas expresan sus afectos, deseos y pasiones de la manera que consideran más placentera.
Las huellas suelen ser invisibles la mayoría de las veces, en general producto de la fricción. En otros casos, más expuestas, sin que esto empañe el recuerdo de un momento fantástico.
Los tiempos modernos no solo han llenado de aparatitos la actividad sino que también han incentivado a muchos a colocarse elementos ajenos (piercing) en sus partes sexuales asegurando que la presencia de cuerpos extraños incrementa el placer. Algunos afirman que el Kama sutra recomienda dichos arillos, pero no puedo certificarlo y me impresiona un poco. Aunque nunca se sabe que deparará el futuro.

Hay mucho más, pero será en otra ocasión, debo meditar el tema del piercing. Mientras tanto pueden revisar estos enlaces interesantes:
Tu te masturbas? Por Yreal
Mi sonrisa vertical Por Khabiria
Fulanamente, clase magistrales Por la fulana
Sadomasoquismo entretenido Por Silvia Uslé
La historia de Romina, una chica que se dejó llevar por otra y pasó eso... Por CJS in NYC
Fotitos de piercing genitales Por quien sabe quien

Cruz J. Saubidet®

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enero 09, 2007

Conclusiones modelo 2006


Ya hace unos días que empezó el ansiado 2007 y yo no he escrito mucho al respecto del año que pasó. Como no quiero caer en lugares comunes haciendo un racconto de hechos puntuales y trascendentes, he optado por enumerar algunas conclusiones que me dejó el año pisado. También me he hecho preguntas, aunque solo colocaré aquellas que nadie ha podido responderme de manera convincente.

*La tristeza es igual al enojo, en otras palabras, es el enojo con uno mismo por no estar contento.
*Sin lugar a duda el sexo y la comida manejan el universo. Ver teoría.
*Es mucho más fácil mantener económicamente que afectivamente.
*Los hijos crecen y se vuelven independientes, primero de pensamiento, después vendrá el resto. ¡Y pensar que uno trató de inculcarles la libertad de discernimiento!
*Las casualidades existen, si no fuera así viviría asustado.
*La política es el ámbito más sucio de la sociedad, pero es apasionante andar entre la basura.
*Los medios transformaron (o fueron cómplices de transformar) la resistencia en Irak en guerra civil.
*Latinoamérica no tiende a la izquierda, ahora se ataja un poco las trompadas del poder.
*Los líderes populares nunca son buena gente.
*Argentina es mí país, pero me gusta estar lejos.
*La computadora es mi mejor amiga, pero mi peor consejera.
*La familia es maravillosa.
*Escribir un blog es una buena terapia.
*Los chistes populares son los mismos en todo el mundo.
*“Los Sopranos” es la mejor serie, aunque “Lost” logró atraparme. Ah, traducidas al español son mucho peores. En Argentina: “Hermanos y detectives”
*A partir de los 33, para echarse 3, deben ser más de 2.

Preguntas sin respuesta:
*¿Hasta que edad deben mantenerse vivos Papa Noel, los reyes, el conejo de pascua, el ratón Pérez?
*¿Qué hace a las personas alejarse? O ¿Qué es lo que me hace alejar de algunas personas?
*¿Por qué la memoria transforma los malos momentos en no tan malos?
*¿Se puede creer en los medios de comunicación?
*¿Es la Fe un medio para encontrar la felicidad?
*¿Existe el cyber amor?
*¿Cuántas malas decisiones tomé?

Cruz J. Saubidet®



enero 03, 2007

Manual absurdo para escritores de cartas de amor.

Los tiempos han cambiado decía mi abuela, luego mi madre y ahora, con dolor en el alma debo admitirlo, yo.
La comunicación ha mutado hacia nuevos símbolos antes impensados y debemos de valernos de ellos a la hora de expresar nuestros sentimientos.
La codificación amorosa es muy distinta que antaño, convenimos pronunciar con alegría que un sinnúmero de hipocresías que durante centurias llenaron las comunicaciones epistolares entre amantes han dado por el piso de la realidad.
¿Qué será de los poetas melosos glorificadores del amor más puro?
¿Qué quedará de aquellos manojos de sueños que recitaban trovadores ante públicos inocentes?
¿Quién querrá morir por amor en estos tiempos en los que se muere por petróleo?
A no desesperar, las palabras escritas seguirán siendo mensajeras del amor por los siglos de los siglos.
Pero, aquel amor que nuestro abuelo recitaba a nuestra abuela, que mantenía su virginidad para él mientras él no correspondía, ha quedado en el olvido. Desde que el sexo y el amor son uno solo, hombres y mujeres han debido hurgar nuevas alternativas a la hora de describir sus sentimientos. No ha sido tarea fácil y el camino es aun empedrado, mas es posible resaltar sentimientos en el otro valiéndose nada más que de recuerdos.
¿Cómo emocionar a nuestro ser amado con palabras escritas?
No es fácil, pero posible.

Una de las técnicas más utilizadas en la actualidad es la “esquela amorosa”, enviada por email o mensaje de texto al celular del ser amado. He aquí una prueba para la capacidad de síntesis del emisor. En los pequeños mensajes, es imprescindible hacer hincapié en dos elementos ineludibles. Un encuentro anterior o un futuro encuentro.
“Fuiste un león/leona”, “no veo la hora de verte”, “te espero perfumado/a”, “¿no habrá sido demasiado?”, “el último fue el mejor”, “¡preparate!”, etc. etc.
Estos pequeños mensajes cumplen una función libidinosa y generan un candor en vistas al futuro encuentro.
No solo es sexo en la vida, también la comida es importante, y la metáfora es muy utilizada al momento de ponderar al ser amado: “pancita de durazno”, “ojitos de almendra”, “mi jamón del medio”, “te parto como un queso”, “budincito esponjoso”, “que sabrosa/o que estabas anoche”, etc. etc.
Puede usarse la poesía, por ejemplo: Y de los efluvios derramados/ producto de caricias y de besos/ mis bigotes quedaron impregnados/ y me relamo esperando tu regreso.

No quiero defenestrar al amor puro, pero me parece que es mucho más efectivo y agradable que nuestras epístolas generen “sensaciones lúbricas”. Instituyo que una carta que dice “te amo, soy tuya/o para toda la vida” en mucho menos tentadora que “mi cuerpo te extraña, quiere ser tuyo” Porque el cuerpo termina mandando y al asegurarnos que el cuerpo de nuestro/a amada/o desea ser nuestro, tenemos el camino libre para disfrutar el resto de las cosas.

Si bien es poco utilizada la hoja de papel, nada impide escribir a mano ni comprar estampillas, sin embargo, pueden escribirse emails de amor extensos sin quitarle romanticismo al acto creador. En este caso recomiendo adjuntar un documento de texto a nuestro escrito con un título prometedor: estaremossolos.doc, mequemomientraspienso.doc, soslomaslindo.doc, sientomuchascosas.doc, eldiafuelargo.doc, meestoyquemando.doc, cuentolosminutos.doc, etc. etc.
Un elemento importante es determinar el estilo preferido de nuestro/a destinatario. Valernos de la música que escucha es un buen método, nuestro estilo puede variar si nuestra/o enamorada/o escucha Cheyene, Arjona, Sabina, Queen, Peter Gabriel, Eminem, sex pistols, 50Cents o Maná. Lo que no puede variar es la esencia del mensaje, queremos que se sienta sumamente deseada/o. Después podemos agregar las falacias “comprendido/a”, “tenida/o en cuenta”, “respetada/o”, “amada/o” pero si olvidamos “el deseo” estaremos ante una correspondencia vacía y prescindible. Es importante destacar elementos del ser amado como lunares, color de ojos, forma de caminar, tono de voz, forma de acariciar, cola, sonrisa, etc. como generadores del deseo, como encendedores de nuestra pasión.
Nunca olvidemos que una carta de amor es un mensaje comunicativo extra a nuestra comunicación normal y que como tal no debe cubrir baches cotidianos sino ser un regalo y nada más que eso. Por ende, si abusamos de ellas, caeremos en la melosidad desagradable y las convertiremos en algo carente de importancia. Ellas deben ser chispa, deben encender y hacer un poco más feliz a nuestra pareja. No valen las mentiras ni las promesas eternas, la inocencia quedó en el tiempo y con ella la necesidad de afirmaciones innecesarias.
El ejemplo lo dejo para otro momento, pero es bueno ir practicando.
Cruz J. Saubidet®
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julio 10, 2006

Manual absurdo de mitos sexuales.

En el campo se les llama “conversaciones fogoneras”, en algunas películas “leyendas urbanas” y la mayoría de la gente solo se conforma con la palabra mito.
Suele decirse que un mito es una teoría bastante divulgada que dista de la ciencia por su imposibilidad de comprobación empírica.

En el ámbito sexual existen muchos, algunos son dignos de risa y otros también, con la diferencia ínfima de que a veces solemos creerlos.

• Cuatro sin sacarla (o sin sacarina), a los autores de dicha proeza les advierto que no les creo, aunque con el “Viagra” a las vueltas quien sabe.
• El salto del armario (del tigre). Si bien es una proeza muy difundida, no conozco a nadie que me haya confirmado haberla hecho. Es muy peligroso, un mínimo error en el calculo puede arruinar de por vida elementos muy preciados de ellos y ellas.
• El 69. Es cierto que muchos lo practican, pero considero que la estimulación de uno a la vez es superior, ya que e... Leer completo



julio 08, 2006

Manual absurdo para matrimonios felices.


Desde los anales de la historia, y por que no la prehistoria, los seres humanos han tendido a unir sus vidas. Si bien la tradición se ha encargado de delinear esas uniones como hombre-mujer, la modernidad y las puertas destrabadas de los closets, han desmarcado esa dupla para extenderla hacia la igualdad genérica, a los tríos y hasta la incorporación de animalitos, aparatos robóticos y otros aditamentos a la hora de la conformación de vidas en común.
Pero el matrimonio, o casamiento, entre dos personas de diferente sexo es el tema que nos ocupará la atención el día de hoy.

Comenzaré con el desmembramiento de dichas palabras:
-Matri- monio (en criollo: matriz-moño). Científicos, psicólogos y filósofos han demostrado que no hay lugar más cómodo y sereno que la matriz materna. Hacia allí imaginan que regresan aquellos que contraen nupcias. Moño es una analogía hacia la actitud de los familiares directos de los futuros cónyuges, “te la/lo entrego con un moño” o sea “no me lo/la devuelvas en mucho tiempo”
-Casa-miento (en criollo caza-miento) La primera parte de esta palabra compuesta, nos refleja las actitudes (más de ellas que de ellos) a la hora de acelerar el noviazgo para transformarlo en algo superior. Miento es la triste realidad de muchos que de una y otra manera se ven obligados al engaño a la hora de escapar de dicho compromiso, por lo general no es eterno y el resbaloso individuo resulta cazado por la parte interesada.

Si tu intención es casarte, deberías tener en cuenta la cantidad de factores que te complicarán la vida a partir de este momento.
Es imprescindible tomar conciencia de algunos de ellos antes de dar el sí definitivo; ya sé que existe el divorcio, pero si te planteas esa posibilidad antes de casarte directamente no lo hagas.
• ¿Estás enamorado/a de tu futuro/a cónyuge? Imagina estar sin él/ella por mucho tiempo, si sientes que se te haría cuesta arriba, vas por buen camino.
• Los preparativos son el momento de prueba de fortaleza de la pareja, va a haber muchas discusiones, inconcordancias y enojos. Los días serán estresantes y querrás terminar con todo. Supongo que los preparativos son la prueba de fuego para lo que vendrá.
• Prepararse psicológicamente para una vida de pareja, donde surgirán elementos difíciles de digerir del otro, pero que habrá que digerirlos y con el tiempo hasta quererlos.
• Evitar discusiones por temas monetarios y/o referentes a la familia de el/ella.
• Tener mucho sexo es fortalecedor, más aun teniendo en cuenta que si llegaran a venir hijos, ya nada será tan fácil.
• Compartir la mayor cantidad de cosas, aunque dejar un espacio para las individualidades (deportes, amigos, etc)
• Compartir al menos media hora diaria con la pareja; sin hijos, televisión, Internet ni libros.
• Conversar, interesarse en el otro, preguntar, nunca investigar (al menos que no se note)
• Humor, reírse al menos un par de veces al día en pareja.
• Respetar los silencios y los malos humores; y hacer respetar los propios.
• Comprar pizza una vez por semana, no más.
• Nunca olvidar las variantes sexuales (aunque se niegue a traer al/la amiga/o: insistir, total el NO ya está asegurado)
• Evitar hablar mucho sobre las amistades del sexo opuesto.
• Hacer al menos dos regalos sin motivo por año.
• Piropear de vez en cuando, que tu compañero/a note tu atracción sexual.
• Si uno de los dos desea algo y al otro no le molesta y se puede, hacerlo.
• Es bueno cantar en familia, o bailar, o utilizar expresiones diferentes a las habituales.
• Si fracasó lo del amigo/a, al menos probar nuevas posiciones.
• Ser un celoso sutil.
• No hablar a los gritos y putear lo justo y necesario.

Hay mucho más, pero siendo la hora que es, mi mujer me está llamando para que lave los platos.

No olviden mi otro blog, un poco más adulto que este, uds entienden....
Cruz Joaquín Saubidet®


junio 13, 2006

Diccionario sexual de frases gauchas modernas


Un pariente no muy lejano publicó en 1943 y diccionario criollo. Tito Saubidet, mi pariente, quiso con este libro plasmar las vivencias, modismos y conocimientos del gaucho argentino.

Yo crecí en el campo y estuve siempre familiarizado con todo eso, aunque lo que realmente me interesó fue la expresividad de las personas por encima de sus conocimientos. Los gauchos ya no existen, hay personas que emulan tales actitudes, pero carecen de autenticad en el momento que bajan de un taxi hablando por celular, eso sí, vestidos como paisanos.

Lo que sí existe es una cultura rural, de personas curtidas, trabajadoras, de a caballo, hábiles con el lazo, en la jineteada, en trabajos con animales y en todos los elementos gauchescos que alguna vez describió mi pariente en su libro. La diferencia radica en que estas personas ya no solo respiran campo; la radio, la televisión y la música se han instalado en sus vidas y de cierto modo han modificado su forma de ver la realidad.

De esta gente es la que quiero hablar, o mejor dicho, a esta gente le he substraído algunas frases, metáforas y modismos de su decir cotidiano.

La mayoría son de índole sexual, y masculinas ya que las mujeres no las dicen, pero las escuchan a diario y conocen su significado.

Algunas frases y dichos:

“Se pelaba por el bolsillo” Frase utilizada en referencia a las personas que toman su miembro viril a través del bolsillo y proceden al acto onanista.

“La puse cono las 10 y 10” Se refiere a las piernas de la mujer durante el acto sexual, es cuestión de imaginar las manecillas del reloj y trasladar la imagen a la anatomía femenina.

“Le hice abrir los dedos de las patas” Fanfarronería utilizada para vanagloriarse del placer brindado a la pareja.

“Me escupió el guanaco” Eyaculación adelantada al tiempo esperado.

“Hasta la bola” Penetración profunda.

“Te lo saqué” Jocosidad propinada cuando a una persona se le escapa un cuesco sonoro.

“En la puntita está el veneno” Consejo materno hacia las hijas adolescentes para que no se dejen engañar con el famoso: “Solo la puntita, un poquito”

“Le tanteé el felpudito” Comentario entre amigos en referencia a la entrepierna femenina.

“De chiquito no vale” Esta triste frase se refiere a ciertas costumbre pedófilas muy comunes entre algunas personas. Con ella anulan su posible homosexualidad por más que de niño hayan sido abusados.

“Se hizo un pasto” Nunca comprendí del todo la metáfora de esta frase, el significado es “se masturbó”, pero la relación con el pasto es inexplicable.

“Jugaban a los toritos” Como el juego del doctor, pero telúrico.

“La llené” La embaracé.

“Las albondiguitas” Se refiere a ciertas partes profundas de la cavidad femenina, a la que solo acceden aquellos hombres bien dotados.

“Se terminó” Se murió.

Hay muchas más, esto es solo una muestra, pero con estas pocas ya no se sentirán tan perdidos en el remoto caso de que compartieran un asado con esta gente maravillosa.

Cruz Joaquín Saubidet®


enero 10, 2006

Sobre Muerte y mujeres (Diálogos conmigo mismo)


La muerte se agazapa, cada tanto, tras las cortinas del vecino. Sabemos que anda cerca, no es el olor ni el temor, es una mezcla de seguridad e incertidumbre, ya que percibimos su vecindad pero como está difusa en la semioscuridad del telón necesitamos pensar que se trata de otra cosa.
La muerte llega pronto, si lo supiéramos a conciencia ocuparíamos nuestro tiempo de cosas importantes y nos cansaríamos más en pos de ser felices. Pero claro, cuando la veamos cerca tal vez el cuerpo ya no nos de la mano necesaria para los requerimientos espirituales.
La muerte tiene la maldita costumbre de encontrarnos en falta con el difunto.
La muerte carece de empatía. ¿Cómo ponernos en el lugar de un muerto?
La muerte le llega pronto a nuestros abuelos, en lo posible al poco tiempo de hacernos amigos, o bien, en medio de un enfriamiento de la relación. ¡Y no le llega nunca a aquellos viejos de mierda que no saludan y demoran media hora en subir o bajar del ascensor!
Nuestro amigo encuentra la muerte sin siquiera habernos contado que la buscaba hacía tiempo. ¿Y si fueron nuestras charlas las que lo terminaron de convencer? Nunca lo sabremos.
La muerte a veces sorprende, y eso duele, lo inesperado, el riesgo que no parecía tal cosa y lo era, el viaje de placer transformado en tragedia, el auto que se subió a la vereda y atropelló a un transeúnte, la anestesia errónea en una operación sencilla, el pozo sin tapa, el golpe en la nuca luego de un tropezón, el disparo de un asaltante pasado de droga, etc. etc. etc.
La vida misma es una parábola donde el temor a la muerte se acerca para luego alejarse en los años de madurez. ¿Dónde está el foco de la parábola? ¿En que momento nuestro concepto de omnipotencia llega a su punto de menor temor a la muerte?
¡Quien lo supiera y me avisara! Creo que estoy todavía en la etapa de perdida de miedo, supongo que el foco se dará en cuanto me diga: Cruz, empezá a cuidarte que querés vivir.
-A la mierda ¡Cómo vinimos hoy!
-No estoy de humor para que me hinche demasiado las bolas.
-Ya me di cuenta, no se preocupe. ¿A que viene todo este tema de la muerte? ¿Está enfermo?
-No creo, o al menos no mucho. Me afectaron algunos acontecimientos informativos, pero establezco como base el hecho de haber soñado con mi abuela.
-Mire usted, que le puedo decir, aleje la muerte de aquí.
-Mejor la alejamos y hablamos de otra cosa. Anoche vi por primera vez(tal vez última) “The bachelor”.
-Ah, el del tipo que se levanta como 25 minas y se las empoma a todas.
-Algo así, el muchacho en cuestión debe elegir entre 13 jóvenes casaderas (originalmente son 25, pero a la media hora debe echar a 12) a la mujer con la que se presentaría ante el altar.
-¡Yo quiero ir! Sabe lo que sería, hay que probar a todas.
-No se haga ilusiones, hay que ser “Handsome & Professional” y usted no es ninguna de las dos cosas. Aparte yanqui, no se olvide que su inglés deja bastante que desear.
-No sea agresivo. Debe haber una versión latina.
-La hubo un año atrás,se llamaba "el príncipe azul" o algo así. También a la inversa, una joven dominicana debía optar entre 25 ¿apuestos? muchachos latinos. Pero no fueron propuestas exitosas .
-¡Usted siempre desprestigiando a la comunidad latina!
-¿Cómo desprestigiar a otra si es a la única que al menos le entiendo lo que habla?
-O sea que critica de ignorante.
-Llámelo como quiera. Pero le aseguro que daba un poquito de vergüenza ajena. La estupidez en otro idioma vaya y pase, pero en español la siento como algo personal.
-¿Tan malo era?
-Definitivamente sí, era horrible, de mal gusto. ¿Por qué las mujeres latinas tienen que “engatecerse” para sentirse bellas?
-¿Engatecerse? ¡Nuevo vocabulario saubideteano!
-Significa mal gusto, exuberancia, aspecto casquivano, rameril, ropa ordinaria y ajustada, etc.
-Se ve que el gusto latino prima esas condiciones sobre otras.
-¿Yo no soy latino acaso? Yo acepto que me atrae cierta exuberancia, pechos prominentes, colas carnosas, pero después hay que decir la frase “mamá te presento a mi novia” y, quizá peco de anticuado o snob, prefiero una mujer bien vestida que una con ropa ajustada y colorinche. Me gusta que la mujer camine con suavidad y de ninguna manera soportaría convivir con una dama gritona.
-Resultó medio “finoli” usted al final. ¡Cómo no le van a gustar esas mujeres!
-Me gustan, claro que sí, pero prefiero las otras. A demás me gusta la mujer inteligente, con cierta cultura y sentido común.
-Está bien, pero en lo profundo de su ser no le gustaría estar ahí, rodeado de bellezas dispuestas a todo por tenerlo entre las piernas.
-Supongo que sí, aunque no se olvide que hay que conversarles también.
-Siempre un tiene “aunque”. “Déjese de joder”
-Vio que tengo razón, ni siquiera en tema mujeres coincidimos, usted siempre “hablemos de minas, hablemos de minas” hoy le cambié la muerte por las minas y tampoco llegamos a un punto de concordancia.
-Mejor así Saubidet. ¿De que escribiríamos entonces?

Cruz Joaquin Saubidet. Enero 10, 2006

diciembre 05, 2005

Tu erótico recuerdo


Cuando recuerdo la mañana que te vi
Me consuelo con saber que estabas sola
Mas no pude acercarme y sucumbí
Al recuerdo de tus pechos y tu cola

Ese recuerdo me sabe a fruta fresca
Vos nunca fuiste lo que yo creía
Y cuando entendí todo fue la muestra
Que desde lejos saludabas y reías

Pero no me rendí en aquel momento
Y si bien me enfureció que me engañaras
Fue más fuerte y me puso muy contento
El acordarme de noches pasadas

De tu cuerpo desnudo junto al mío
Quedó el olor pues poco ya me aseo
Lo mantengo en mí como el motivo
De haber incrementado mi deseo

Y de los efluvios derramados
Producto de caricias y de besos
Mis bigotes quedaron impregnados
Y me relamo esperando tu regreso.