Blog de un escéptico servidor. "Creo que el kiwi no es una fruta" "Capaz si llegaron es porque transaron y si se mantuvieron es porque a muchos cag*ron." "Creo que Argentina ya no es lo que era, pero a mí me alcanza" "Me gusta más criticar que ser criticado, pero me controlo" "Está mal, pero para ponderar, me quedo callado"
enero 15, 2009
¿Quién es el transgresor?
El hombre vuelve al pasado y las modas que parecen modernas son solo una retrospectiva de anteriores, quizás más antiguas de lo que podamos imaginar.
Cuando el arete en la oreja masculina dejó de parecer transgresor (aunque la historia antigua nos muestra que no se trata de algo moderno) los hombres comenzaron a cercenar otras partes de su cuerpo; así fue como nariz, ceja, lengua, ombligo, labio, pezón y hasta glande comenzaron a lucir adornos externos. ¡Nada de moderno! Tribus antiguas nos impresionaron con tales costumbres en revistas científicas.
¡Y los tatuajes! ¿Quién hoy en día no luce algún dibujo perenne sobre su piel? Claro que tampoco es algo moderno, quizás la carga significativa sea menor ahora, pero no difiere mucho de las culturas ancestrales.
Las egipcias pintaban sus rostros con esmero, las chicas y señoras de hoy en día también, ya sin temor al negro extendido sobre los ojos.
Agradezco que el colorete ya no exista en la forma de los ochentas, lo más cercano que queda es Pucca, pero es un dibujo animado.
Me pregunto si la transgresión tiene autenticidad y no encuentro muchas respuestas. Tal vez se trate de ciclos históricos y nada más. Luego de algunos años, las sociedades se abren y transforman años de represión cultural en transgresión. Pero esa transgresión no suele diferir de otra anterior.
Es posible que la transgresión pura venga del lado de la investigación. Sólo alguien que inventa algo totalmente novedoso y con eso rompe verdaderamente conceptos establecidos, puede llamarse un verdadero transgresor, sin importar que se vista como el más regular de los mortales.
El resto de nosotros,(que se viste distinto a la media, que usa aros, tatuajes, piercings o hasta que escribe pavadas queriendo ser “diferente”), solamente formamos parte de un ciclo histórico repetido que quedará en la nada luego de unos años. El transgresor es aquel que con su huella cambia el mundo, el resto es moda.
La transgresión es inteligencia usada en función de romper parámetros establecidos, aunque me gusta más el concepto de parámetros inexplorados.
Así las cosas, mientras no se me ocurra nada interesante, seguiré siendo uno más del montón, es triste, pero peor es el colorete.
Cruz J. Saubidet®
enero 09, 2009
enero 05, 2009
Cara o Cruz, doble o nada
Si sale cara, de seguros estábamos necesitando el numerito del importe o viceversa. Los grandes países trataron de acorralar el problema quitándole el número a la moneda, pero la cara sigue siendo la cara y del otro lado, lo que hubiere, va a significar lo contrario. ¡No señores! La suerte no va a cambiar por más que cambien los determinadores, la suerte va a cambiar cuando decidan de una vez por todas a hacer lo que hace falta para que dejen de importar las caras de la moneda.
Lo cierto es que la moneda en sí poco nos importa, nuestra suerte es un elemento al que cada vez colocamos menos esperanza, aunque sabemos que alguna vez nos puede tocar algo que valga la pena. Mientras tanto, nuestra lucha es robarle oportunidades al destino, muchas veces de forma violenta y otras recogiendo los pequeños despojos que la abundancia va dejando a nuestro paso.
También es un problema determinar si aquello que nos parece un regalo de la diosa fortuna lo es efectivamente. Muchas veces, aquellos que vislumbramos como seres afortunados no lo son tanto y, la billetera abultada, la preciosa mujer que los acompaña o la casa fantástica no tienen el poder suficiente para hacerlos felices. Pero, ¿Quién sabe? Al fin de cuentas, ni todos los viejos son sabios, ni todas las monjas vírgenes, ni todos los pobres buenos.
Never enough. Never will be...
Cruz J. Saubidet®
diciembre 25, 2008
Solo un Detalle
Creo que el mes de diciembre debería llamarse el “mes de los detalles”. Todo el mundo anda regalando “detalles” a diestra y siniestra en forma de tarjetas con detalles auspiciosos, llamados telefónicos con detalles festivos, alguna que otra carta con “detalles” artesanales o simples emails con “detalles” recordatorios.
Mucha gente de estos lugares, tiene el “detalle” de enviar una postal navideña o de fin de año con una (o dos) fotografías de la familia unida y feliz. Esta arraigada costumbre tiene muchos detractores, entre los que me encuentro, aunque en mi caso sin una refutación válida, simplemente no me gusta. Otros censuradores de tal hábito son las personas que no tienen una familia pero desean tenerla, y ven en tales postales una actitud egoísta y ostentosa del remitente, suponiendo que su único deseo es refregarle en la cara sus logros personales. Muchos de mis alumnos apoyaban dicha postura, en consecuencia, les hice jurar que cuando tuvieran una familia no lo harían.
Como ahora vivo en el campo, la invasión de vidrieras, santaclauses y musiquitas me afectan mucho menos que años anteriores, donde Manhattan vomitaba “Christmas” hacia los cuatro puntos cardinales. Sin embargo, por estos barrios las personas se dedican a decorar sus casas con miles de luces, muñecos y unos pobres ciervitos de alambre y luces que mueven sus cabezas hacia los lados. Yo pienso en lo cara que les va a venir la cuenta de electricidad y sufro por ellos.
Este año que se extingue se lleva consigo pedazos interesantes de mí, que no tendré el “detalle”de contarles porque sigo siendo mala persona.
Sin embargo, durante este año he conocido a buenas personas a quienes les he caído en gracia a pesar de mis pocos esfuerzos. Esos individuos se portaron bien conmigo y hasta me hicieron creer que yo era un tipo inteligente e interesante. Es verdad que ellos suelen abusar de las drogas y el alcohol, pero yo no busco gente sana, para eso tengo a mi familia. Y no creo que el uso de hierbas prohibidas produzca daños irreparables en las cabezas, ni que las pupilas dilatadas sean síntomas nocivos al entendimiento y comprensión de la realidad.
Como sea, mi “detalle modelo 2008” fue la aceptación de las personas. Haber vencido barreras y prejuicios de muchos tipos, hasta el punto de tolerar la estupidez si esta al menos es graciosa.
Como estas fiestas se prestan para el repaso, he decidido elaborar una entrega simbólica de premios CJS.
Personajes del año:
1- Amparo (durante el 2008 demostró adaptabilidad, independencia, inteligencia y alegría)
2- Silvina que me aguantó (y este año fui especialmente difícil)
3- Barack Obama. además de todo, escribe lindo. Ya lo criticaré cuando asuma.
4- Baby boom 2008/2009 ¡Que manera de engendrar criaturas!
5- Roberto Bolaño (qepd) un maestro de la fabulación y ante todo: el orden.
6- Fabián Rossini. Sin palabras, un amigo.
7- Las familias amigas que compraron casa.
8- El vino tinto del bueno.
9- Mi parrilla.
10- Bernardo Palombo y su trouppe del Taller latinoamericano. Gente maravillosa.
Podría agregar muchos más, pero un top 10 ya es suficientemente aburrido como para crear los 40 principales, aparte es muy poco interesante, como ver fotos donde no sale uno y encima fingir interés.
En estas fiestas levantaré mi copa pensando sólo en mí, deseándome la capacidad de demostrarle a toda la gente que quiero, que la quiero.
Que la pasen lindo, los abrazo sobre mi corazón un poco nevado, pero con algo de calor para irradiar en caso de necesidad.
Cruz J. Saubidet®
diciembre 09, 2008
sobre los placeres
-No tengo plata, loco, soy pobre.
-Y llorón. No tenés plata para algunas cosas, pero sí para otras.
-Para algunos gustitos si. Pero siempre lo justo, nunca quedo satisfecho del todo.
-Dame un ejemplo.
-El vino.
-Vos sí que sos profundo.
-Nunca dije que fuera profundo. Algunos quieren tener plata para comprarse autos caros, casas, ropa. Yo no, me gustaría tener plata para gastarme mil pesos en una noche de vinos buenos.
-Si vos creciste tomando vino barato en damajuana de cinco litros.
-¡Por eso! la vida viene bien y uno disfruta lo que tiene, pero, un día, alguien te convida un vino de doscientos pesos y todo cambia. A partir de ese día, todos los vinos son una porquería.
-Sos medio pelotudo.
-No. Pelotudo me siento después, cuando empiezo a gastarme doscientos mangos para disfrutar ese vino. Igual, uno cada tanto no es tan grave. Pero tiempo después, probás uno de mil, y la vida cambia otra vez. Calculá que para comprarme uno de esos vinos, tengo que ahorrar seis meses.
-¿Compraste?
-Estuve en el sur trabajando dos meses, viste que allá te cagás de frío pero se gana mucho más. Volví en colectivo en lugar de en avión y no “la puse” todo este tiempo solo para ahorrar guita. Cuando salga de acá, voy a comprarme la botella.
-Vos, estás loco del todo.
-Los placeres, hay que dárselos en vida.
-¿Es tan bueno ese vino?
-Si me acuerdo te traigo un traguito.
-Estás loco, mil mangos en una botella de vino.
-¿Cuánto te costó ese telefonito?
-Cuatrocientos.
-¿Y me decís a mí que estoy loco?
-El teléfono me viene durando bastante más de lo que te durará esa botella.
-Sí, pero la emoción de tenerlo te debe haber durado lo mismo. Al fin de cuentas, tendrá muchos “chiches”, pero para hablar por teléfono con un aparato de treinta te sobraba.
-Puede ser. Ni vos ni yo estamos libres de vicios. Yo, la tecnología; vos, los vinos. Algunos se gastan eso o más en un polvo con una puta cara, otros se lo juegan en el casino o se tiran en un paracaídas. Tenés razón. Los placeres hay que dárselos en vida.
-Más vale, loco. Ahora me voy a tomar mi vino, tengo que aprovechar que voy a estar solo hasta las nueve.
-Nos vemos, no te olvides de traerme un traguito.
Cruz J. Saubidet®
noviembre 11, 2008
Obama es cool
I really don't know if Obama will be a good president, I only say than man is a person who the people love.
I want to think Obama represents good people in
For this moment, after years with a "close mind" president, is enough for me.
Empiezo este escrito en “mal inglés” porque debo hacerlo.
Dentro de mi escepticismo patológico, debo confesar que el triunfo de Obama me ha generado sensaciones parecidas a la alegría. No por mí, que suelo desconfiar de mi sombra, sino por los millones de personas que ven en él el primer cambio verdadero en la historia de USA.
El tipo no es efusivo, no llora ni grita ante el micrófono, no habla pelotudeces, ha estudiado mucho para la lección, no se pone nervioso, conoce los estratos sociales del país (es negro, fue pobre, nieto de inmigrantes y estudió en Harvard) y está casado con una mujer interesante.
Quizás él pueda cumplir las deudas de otros presidentes.
Más allá de la guerra de Irak y otros frentes, Obama deberá asumir temas internos mucho más álgidos. Desde la inmigración ilegal (donde no hizo grandes promesas aunque la comunidad se las tomó como tales) hasta el “sistema de salud universal”, donde ningún mandatario logró resultados hasta el momento. Pienso que esta crisis puede ayudarlo en esa batalla, puesto que es más fácil luchar con empresas y empresarios “golpeados” que en su esplendor. Ya lo veremos.
Obama está a punto de agarrar una “papa hirviendo” y deberá lidiar con reclamos urgentes desde todos los puntos del planeta, y más urgentes aún fronteras adentro.
Por ahora, la frase “yes, we can” y la palabra “hope” dominan el escenario, un escenario que lo espera con los brazos y el corazón abierto, pero no le perdonará traiciones.
La historia se está escribiendo, un afro americano es presidente de Estados Unidos, sí o sí las cosas están cambiando. La esperanza se siente en el aire.
Este video me conmovió bastante, me demostró que aparte de todo, Obama es “cool”.
Cruz J. Saubidet®
octubre 21, 2008
Disertación sobre el odio o el amor (Diálogos conmigo mismo)
- El odio y el amor son muy parecidos, al menos requieren más o menos la misma energía.
- Puede ser, pero el odio tiende a destruir, el amor a construir.
- Sí, a construir, pero destruyendo las estructuras de la vida, destruyendo las propias individualidades, dando por muerta a la soledad. No sé, la verdad, cual de los dos es más sano.
- Seguís siendo un extremista, no es para tanto, el amor es BONITO, el odio es FEO.
- Eso ya lo sé, pero, (y me voy a ir por las ramas) el odio se desata contra alguien, y tiende a liberarnos de esa opresión interna. El amor en cambio, no nos libera, la independencia que se vislumbra es la separación, y esta es dolorosa, al revés del desahogo que nos da el odio.
- Puede ser que como teoría suene bonita, pero considero al odio dañino.
- Sí, pero el odio puede descargarse en furia, en venganza, en asesinato o lo que sea. El amor a una mujer, se descarga en orgasmos y después, todo son palabras.
- ¿Qué?
- Que una buena venganza, una pelea, se guarda en la memoria mejor que un buen amor.
- ¿Te parece?
- No sé, medito en voz alta. A ver si encasillo un poco. En lo que a mí respecta, mis momentos de furia los tengo guardados como sensaciones, en cambio, los amores, solo son historias.
- Seguís siendo contradictorio. El amor se guarda también como sensaciones agradables, como momentos maravillosos.
- Como quieras, pero, a diferencia del odio descargado, si uno ya no está enamorado de la persona a la que recuerda, la sensación deja de existir.
- Yo guardo mis amores de una manera linda, como lo que fueron.
- ¿Y los odios?
- Prefiero pasarlos al olvido.
- ¿No te los acordás?
- Mucho menos que los amores.
- Vos, debés ser mejor persona que yo.
- Nunca estuvo eso en duda, yo siempre fui el más bueno.
Cruz J. Saubidet®
septiembre 28, 2008
Good Bye New York, in true colors
Algunas noches son de colores, transmiten su esencia de alguna manera profunda, pero no es posible interpretarlas.
Los colores de la noche son difusos, además me duele el ojo derecho. Me arde mucho y está irritado, no debería escribir, pero quien pudiera negarse a ello.
La noche define sus colores a medida que sucede, priman los primos, que solo son parientes del verde, el morado y el naranja, que no por ser secundarios deben tener menos importancia.
Pero quizás la noche tenga matices y los colores solo ganen calidad de acuerdo a su poder cromático. No sé mucho de colores, solo quiero mezclar noches primarias y transformarlas en secundarias. No es fácil, pero tampoco imposible.
A veces no quiero dormir, ¿para que? Si puedo escribir y demostrarme (ya no me interesa tanto mostrar) que sigo teniendo la chispa que alguna vez creí tener.
Los colores de la noche no son chispas, no siempre brillan y no siempre la noche tiene oscuridad para permitir la transmisión sin ruidos.
¿Qué sé yo de la noche? Poco, solo que la venero.
Son más venerables las noches de invierno, cuando la nieve absorbe los restos de sonido, y el silencio te impregna de su poder. El verano es jodido y pegajoso, los pensamientos se aletargan y los ruidos llegan cargados de lo que son.
Las noches deberían suceder afuera. En verano las paredes son molestias imprescindibles y las ventanas esbozos de libertad. En invierno las paredes tienen sentido, el sentido del cuerpo que les agradece su dureza y protección.
Hoy perdí mi boina, mi querida boina azul, mi marca identificatoria neoyorquina, quizás así debió ser, debo despedirme de esta ciudad que me enamora pero, debo dejarle algo a cambio de sus servicios, mi boina azul duerme en algún lugar de Broadway Aveneu, espero que esté bien, espero vérsela puesta al homeless de la cuadra del taller, me sentiría tranquilo de su futuro.
Nueva York, ya te regalé mi gorra, ya la tenés, te juro que me encantó perderla, las pérdidas sin tristeza valen poco, o mejor dicho, es la tristeza las que las transforma en pérdidas.
Los colores de la noche me enceguecen, no los primarios que tienen la pureza, esta noche, un rojo y un amarillo hicieron la mezcla perfecta.
CJS